<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638</id><updated>2012-02-16T05:28:09.352-08:00</updated><title type='text'>Juanpablología</title><subtitle type='html'>La Ciencia de Juan Pablo</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>24</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-2888574016438106452</id><published>2009-03-15T15:09:00.000-07:00</published><updated>2009-03-15T15:51:37.638-07:00</updated><title type='text'>Una noticia desas que mueven</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Trascendió que entre jueves y viernes pasados, un borrachales de 22 años no se detuvo ante un oficial de tránsito que le marcaba el alto en un punto de revisión del alcoholímetro. Antes bien, este pícaro conductor se soltó el pie del acelerador y embistió al policía, que alcanzó a sujetarse del cofre.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;La noticia fue chusca cuando me enteré que unos metros adelante de donde esto sucedió, el ilustre borracho deshizo su coche contra la escultura de Juan Pablo II, que acaban de colocar hace un par de meses, dicho sea de paso. El ex vicario de cristo yacía, según las fotos que llegaron al periódico, en el piso húmedo de Av. de los Insurgentes, en medio de una extraña y aislada noche en que llovió de forma descomnal.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt; Lo que no fue gracioso es que junto con su coche, el chavo ocurrente también deshizo al capitán que colgaba del frente de la Sportvan, quien murió instantáneamente, y al que había arrastrado desde tres estaciones de Metrobús atrás, en un acto que se debate entre la simple estupidez y una malísima intención.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Una cosa es el "Ay, se me fué" y otra el "No tengo madre". Que cada quien haga su mejor elección, pero un acto así de aberrante no puede sino crear reflexiones en torno a todo lo que salió mal en esta ocasión y que se repite con frecuencia.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Mientras esto se resuelve, las autoridades ya dijeron que no lo van a soltar. ¿Cómo poner el mal ejemplo? Todo lo contrario, ahora lo van a refundir en el tambo por algo que ni siquiera fue deliberado, sino sólo un arranque enorme y prolongadísimo de imbecilidad del conductor y de otras instancias (las que permiten que un cabrón en ese estado maneje).&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Un incidente lamentable por los dos lados: uno no quería matar y el otro claro que no quería morir, pero qué se le va a hacer. El problema es algo que yo intento clarificar con esta frase "La estupidez no aminora el hecho" ¡Con pedir perdón no vas a revivir al muerto! Ni siquiera espero que la ambigüedad de su conciencia transtornada por el alcohol sea argumento para, por lo menos, reducir y bienmirar lo que sigue siendo un delito. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;Esto es una muestra de que el descuido, la irresponsabilidad y la pendejez castiga igual que el dolo, la alevosía y la mala intención. Lo siento por la vida destruida de un tipo que es de mi edad, pero así están las cosas. Ojalá que esto sirva de escarmiento para muchos otros que toman el volante a la ligera.&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:130%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-2888574016438106452?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/2888574016438106452/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=2888574016438106452' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2888574016438106452'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2888574016438106452'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2009/03/noticia-desas-que-mueven.html' title='Una noticia desas que mueven'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-4053592609895293860</id><published>2009-02-10T21:12:00.000-08:00</published><updated>2009-02-10T21:31:20.745-08:00</updated><title type='text'>Embarrada de Agenda</title><content type='html'>De frente al televisor, repaso la vida que López Dóriga me muestra. Ya la viví, cabrón. No la necesito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esa es la ventaja de trabajar en los medios, lees el periódico antes de que se imprima. Lo mismo con la red, la televisión, la radio y anexas. En realidad no es difícil, todos son lo mismo. Tenía razón el audaz que propuso la teoría de la Agenda, según la cual todos vivimos delimitados entre los eventos que para la manada mediática merecen el calificativo de actual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, no dejan de asombrar. Las novedades:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le creen al negrito buena onda: Ni por que salió en un comic de Spider man hace reaccionar la economía gabacha. Propuso, dio números, los repitió su secretario de economía... y nada. Pues también, quiere hacer entrar en razón al único ente que jamás ha demostrado signos de tenerla, el mercado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego. Sigue la fascinación por ocho chilpayates que nacieron al mismo tiempo. Causa la misma intriga que cualquiera de los animales exóticos que paren en el Discovery Channel.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Otra que está cotorra.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No, mejor no. Están pasando los telerisos una cápsula sobre Ilse, una niña robada de un albergue en el sur de la ciudad. Bueno, esa película ya la vi. Si la memoria no me falla, se trata de un trabajo especial que una reportera del periódico me dictó como trabajo exclusivo de investigación. Felicidades a ella, su trabajo fructificó. Felicidades también para la pobre niña, si la encuentran. Pero me siento parado en el epicentro de donde se originan las noticias que mueven a la gente.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;También vale la pena comentar el formato de la televisión. Es una ñora conmovedora, un supuesto especialista, una reportera coqueta y un pinche presentador acartonado que al que cualquier mexicano que conozca a Pedro Infante puede ubicar, por que los ve en la misma televisora desde hace años.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ahora... En la Opinión de Macario Schettino.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Con voz de Teacher- Mire usted: En Australia siguen luchando contra los incendios que han arrasado con cientos y cientos de hectáreas que...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-4053592609895293860?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/4053592609895293860/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=4053592609895293860' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4053592609895293860'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4053592609895293860'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2009/02/embarrada-de-agenda.html' title='Embarrada de Agenda'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-5661369063470140292</id><published>2009-01-27T21:29:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T21:38:55.169-08:00</updated><title type='text'>Bueno, una y ya</title><content type='html'>&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Sí, ya lo sé, pero qué se le va a hacer... claro que me da por parlotear cuando tiene mucho tiempo que no lo hago. Necesito compañía, voy a adoptar un perro o me voy a dedicar a cuidar un planta como Jean Reno cuando era El Perfecto Asesino. Eso luego lo veré.&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Acabo de ver "...y Dios creó a la mujer" para ver si era verdad que la Brigitte Bardot estaba tan mami como la recuerdan los que saben de cine, y la neta es que sí. Es más, me dio gusto encontrar algo de real en una diva del cine, y no todo el oropel que desprenden las perrotas que estamos acostumbrados a ver.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Es algo sutil, apenas pequeñas imperfecciones, pero que son suficientes para involucrar algo de la pantalla con la vida diaria. De hecho no podría decir que esta güera muestra las medidas perfectas, pero tiene toda la actitud necesaria...&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-5661369063470140292?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/5661369063470140292/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=5661369063470140292' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5661369063470140292'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5661369063470140292'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2009/01/bueno-una-y-ya.html' title='Bueno, una y ya'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-4494409561990319303</id><published>2009-01-27T20:48:00.000-08:00</published><updated>2009-01-27T21:39:14.011-08:00</updated><title type='text'>Querido diario...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llevo varios meses evitándote.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No soporto hablar en primera persona y tratarte como si fueras un amigo. Me hace sentir más pinche loco de lo que ya me siento. Sólo regreso a ti por que es necesario... &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Verás, ahora no me lo demandan mis dolores de cabeza, sino un oficio. Como ya sabrás estoy haciendo lo más parecido a trabajar que he hecho en mi vida, y no por que me guste, o por que quiera el dinero –como si hubiera tal–, sino por que es el único camino que me dejará ser libre de después de un rato, uno muy largo, claro.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En fin, se estila que en este oficio la gente lea por kilo y escriba igual, quitándole a estas actividades el poco o mucho encanto que puedan tener. No cabe duda de que la coerción y la inmediatez matan todo impulso creativo y el goce que de éste se pueda tener. No es lo mismo beber un vaso de agua cuando tienes sed que cuando te torturan en las masmorras medievales metiéndote agua por un embudo.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por el otro lado, también es necesario hacerse de algún hábito. Es de lo más frustrante existir a la deriva... Despertar con el calor del mediodía y el hastío de tu cebo en la cara, mientras el estómago le reclama a las piernas su antipatía para bajar a la cocina. Los segundos pasan como edades cósmicas y cada sueño sucede al anterior llevando tu conciencia a cabos infinitos. Después de un rato dices ¡ya, a chingar a su madre! y te levantas por más ganas de mear que por voluntad de levantarte. O bien, por que alguien más te lo pide.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eso es todo, casi nada, pero no hay otra cosa tan complicada. La rutina vertiginosa irrita y desgasta; Al contrario, la levedad exacerba los sentidos carentes de emociones. ¿Cuál es el justo medio para una existencia caótica? ¿Cómo tratar al mismo caos si nos asusta a la vez que nos fascina?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como sea, pues... el chiste es pensar en escrito. Desagradable por muchas razones, pero por otras no sólo me puede ser útil, sino me es necesario.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ahora son sólo devaneos de un carácter reticente a definirse, que no sabe si quiere estar con Dios para estar tranquilo o estar con el Diablo para divertirse. Pero el tiempo lo cura todo, hasta esa enfermedad tan particular que conocemos como juventud... o al menos eso quiero pensar.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La bipolaridad no es ninguna patología, es sólo el término científico de moda para decir honestidad, sabiendo que la ciencia pragmática y pobre en sus metas es muy corta y valúa en dos polos al alma, cuando se habla del hombre pluridimensional.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Se me ocurrió acuñar un nombre: tlacatezontli. Como diría el buen Nacho, "tezontli no quiere decir sólo cuatrocientos, quiere decir un chingo de hombres"&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y bueno, volviendo al tema que nos ocupa, escogí una bonita fecha para delirar en el ciberespacio: mi mamá cumple mañana 60 años.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Repasando. Dejé pasar la emoción de mi primer viaje al otro lado del charco, vi acercarse y luego alejarse mi cumpleaños 23, pasé largas horas redactando mentalmente en navidad y año nuevo, tomé conciencia del 50 aniversario de la revolución cubana y hasta vi llegar a un presidente negro al gabacho. Digo... tal vez algo me he perdido por ordenar ideas hasta ahora.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Pero no le hace. Nada importa más que lo que pasa aquí.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Te veo mañana con algún tema de mayor importancia, o igual para seguir esbozando pendejadas. Como dice el doctor Nick Riviera "lo importante es que lo sabremos"&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-4494409561990319303?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/4494409561990319303/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=4494409561990319303' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4494409561990319303'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4494409561990319303'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2009/01/querido-diario.html' title='Querido diario...'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-7205299935804300213</id><published>2008-11-26T04:53:00.001-08:00</published><updated>2009-01-27T21:22:23.360-08:00</updated><title type='text'>Necesidad de leer a Fuentes</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: center;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Entre todos los comentarios, todos los invitados de honor, toda la algarabía literaria, la alta cultura y los apuntes mediáticos algo se ha perdio alrededor del 80 aniversario de Carlos Fuentes. Ese algo es, nada más y nada menos, la necesidad imperiosa de leer su obra, pues no se puede en ningún momento dar por entendido, con base en elogios externos, que Fuentes sea un gran escritor. Para afirmarlo así hay que partir de una convicción propia que sólo puede haber emanado de la reflexión de su lectura.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El eterno problema interpretativo queda solucionado en eventos pomposos donde grandes concurrencias aplauden al autor de quién sabe qué libros y por sepa Dios qué méritos literarios reales. Total, no hay porqué saber esto, basta con que lo sepan los especialistas, escritores y catedráticos que tienen la capacidad para hablar por el infelizaje. Las ausencias en mi cabeza nunca me han impedido azotar las manos al ritmo de la borregada – frase que vibra en el inconsciente de muchos mexicanos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La profundización al menos un par de obras esquemáticas de Don Carlos puede ser más productiva que conocer las versiones indirectas que reproducen los medios o especialistas, las cuales varían infinitamente en su grado de credibilidad. De hecho, aun en el supuesto de tratar con el mayor experto en literatura mexicana o en la obra de Carlos Fuentes, o aun consultando el medio más prestigioso de contenidos culturales, nunca dejará de ser una intepretación que, de entrada, nos pone barreras entre el fenómeno Fuentes y nosotros mismos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No todo esto ha caído en saco roto. Apenas en la inauguración de estos festejos el presidente Calderón anució la impresión de 350 mil ejemplares de varios libros de Fuentes para ser distribuidos en escuelas públicas de educación primaria. Esto de la misma manera en que muchos de nosotros hemos sido introducidos a la lectura a través de &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Aura&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; durante la secundaria, preparatoria, o incluso en nivel licenciatura.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No hay como el sentir genuino de asentir con la cabeza un comentario, o de aplaudir con la gratitud llevada a las manos para ser justo con un autor que tanto ha aportado a nuestra cultura y a nuestra sociedad, no solamente a nuestras letras.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Esta oportunidad de acercamiento nos permitiría ser honestos con circunstancias y personajes planteados en esos libros. Conocer a Fuentes todo el año, no solamente en conferencias magistrales o ruedas de prensa.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Tengo el gusto de saber de Fuentes cada que reflexiono en mi ciudad, la &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Región más transparente&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;; tengo el gusto de saber de Fuentes cada que encuentro un color verde profundo en el &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Aura&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; e identifico la nostalgia paradigmática de nuestros vecinos del norte en algún &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Gringo viejo&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La negación de esto sólo nos coloca en el papel de aduladores y salameros que intentan afirmar su conocimiento cultural en elogios vacuos para una persona que hoy en día se afirma como una convención social de “Literatura”.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El valor real de los libros de Carlos Fuentes es contener elementos ricos y próximos a nostros como mexicanos y como seres humanos, los que tienen la capacidad de ser aprehendidos por nuestro humanismo para apropiarnoslos e identificarnos con ellos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 150%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Es por esto que el mejor homenaje que se le puede hacer al señor Fuentes es solamente, simple y llanamente, leer sus libros. De esa manera seríamos sensatos y no extravagantes, seríamos auténticos y no hechos en serie por la televisón, seríamos lectores y no payasos&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-7205299935804300213?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/7205299935804300213/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=7205299935804300213' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/7205299935804300213'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/7205299935804300213'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/11/necesidad-de-leer-fuentes.html' title='Necesidad de leer a Fuentes'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-4965410379321783381</id><published>2008-10-20T20:49:00.000-07:00</published><updated>2008-10-20T20:50:22.429-07:00</updated><title type='text'>Creer o no creer -por JP-</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Lucida Grande'; font-size: 10px; white-space: pre; "&gt;&lt;object width="425" height="344"&gt;&lt;param name="movie" value="http://www.youtube.com/v/tLsQ37rNMjo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1"&gt;&lt;/param&gt;&lt;param name="allowFullScreen" value="true"&gt;&lt;/param&gt;&lt;embed src="http://www.youtube.com/v/tLsQ37rNMjo&amp;amp;hl=es&amp;amp;fs=1" type="application/x-shockwave-flash" allowfullscreen="true" width="425" height="344"&gt;&lt;/embed&gt;&lt;/object&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-4965410379321783381?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/4965410379321783381/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=4965410379321783381' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4965410379321783381'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4965410379321783381'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/10/creer-o-no-creer-por-jp.html' title='Creer o no creer -por JP-'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-9152457668834681576</id><published>2008-06-12T19:49:00.000-07:00</published><updated>2008-06-12T20:01:12.316-07:00</updated><title type='text'>Vistas de Charleston</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHipleMr6I/AAAAAAAAAHM/DhvBJrCXWeo/s1600-h/DSC_0301.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHipleMr6I/AAAAAAAAAHM/DhvBJrCXWeo/s320/DSC_0301.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211195447905660834" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHirUnE_zI/AAAAAAAAAHU/Xd33SRAVb2U/s1600-h/DSC_0314.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHirUnE_zI/AAAAAAAAAHU/Xd33SRAVb2U/s320/DSC_0314.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211195477739241266" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHisy4pXdI/AAAAAAAAAHc/qc8vb31HVjM/s1600-h/DSC_0310.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHisy4pXdI/AAAAAAAAAHc/qc8vb31HVjM/s320/DSC_0310.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211195503045860818" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhnvuE9xI/AAAAAAAAAGs/rEKRbZ2CtmQ/s1600-h/DSC_0229.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhnvuE9xI/AAAAAAAAAGs/rEKRbZ2CtmQ/s320/DSC_0229.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211194316785252114" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoImS2YI/AAAAAAAAAG0/EknyEx23lyU/s1600-h/DSC_0282.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoImS2YI/AAAAAAAAAG0/EknyEx23lyU/s320/DSC_0282.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211194323463494018" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoWq30LI/AAAAAAAAAG8/9BEF4aI6k8s/s1600-h/DSC_0283.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoWq30LI/AAAAAAAAAG8/9BEF4aI6k8s/s320/DSC_0283.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211194327240790194" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoxLYi9I/AAAAAAAAAHE/dlTWFz_xfp4/s1600-h/DSC_0296.JPG"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHhoxLYi9I/AAAAAAAAAHE/dlTWFz_xfp4/s320/DSC_0296.JPG" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5211194334356474834" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-9152457668834681576?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/9152457668834681576/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=9152457668834681576' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/9152457668834681576'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/9152457668834681576'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/06/blog-post.html' title='Vistas de Charleston'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SFHipleMr6I/AAAAAAAAAHM/DhvBJrCXWeo/s72-c/DSC_0301.JPG' height='72' width='72'/><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-1620372872746880630</id><published>2008-06-12T19:45:00.000-07:00</published><updated>2008-06-12T19:49:26.156-07:00</updated><title type='text'>Crónica de viaje</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;h1 style="text-align: center;"&gt;Ironía o Revelación&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/h1&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;Volando por primera vez a EU, mientras veo en los monitores del avión Norton y los Quienes. Tal vez el Supremo Jebús quiere que no me quepa la menor duda de que existen muchos mundos más allá del mío, tanto afuera como adentro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;Veo en la pantalla a un cabrón elefante hablándole a una ciudad de pequeños monitos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;Pienso: ¡Qué chingón, saber de pronto que hay muchos seres más a quienes puedo hablar y que me pueden escuchar! Mas aún, que dependen de mí y yo de ellos, sin siquiera saberlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;Pienso en toda la flora bacteriana colapsándose en mis tripas y en la gastritis que me aqueja desde hace días. Nos debemos mutuamente, pero no nos conocemos, ni nos entendemos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;De pronto vuelvo a mí. “Coffee or sugar”, me pregunta una güera bonachona que me trae el té. Volteo hacia mi costado y veo una infinidad azul repleta de caprichos blanquecinos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;Tal vez ni siquiera soy conciente e mi pequeñez respecto a un gran mundo al que me dirijo. Tal vez, igual, sea un gran mundo que al rato me quedará chico. Tal vez muera antes de saberlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt;La realidad es mucho más grande de lo que ven mis ojos. Sólo espero que mi corazón y mente no exploten al querer aprehenderla.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:14pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Ojalá que pueda acabar como el cabrón de Horton, cantando la misma canción con mis diferentes mundos. Qué buena rola sería...&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;span&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;Avión 757 de Delta AirLines&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;margin-left: 144pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span&gt;       &lt;/span&gt;En algún punto el Golfo de México&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: right;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;span&gt;                        &lt;/span&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;&lt;span&gt;            &lt;/span&gt;5 de Junio de 2008&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-1620372872746880630?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/1620372872746880630/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=1620372872746880630' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/1620372872746880630'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/1620372872746880630'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/06/crnica-de-viaje.html' title='Crónica de viaje'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-9157059102468039844</id><published>2008-05-24T11:11:00.001-07:00</published><updated>2008-05-26T22:20:27.060-07:00</updated><title type='text'>Vistas del Bajío</title><content type='html'>&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYWOyJZRI/AAAAAAAAAGM/zPD90OYa-mY/s1600-h/DSC_0633.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYWOyJZRI/AAAAAAAAAGM/zPD90OYa-mY/s320/DSC_0633.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204921302049711378" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYWuyJZTI/AAAAAAAAAGc/_Olh9p8VrwY/s1600-h/DSC_0527.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYWuyJZTI/AAAAAAAAAGc/_Olh9p8VrwY/s320/DSC_0527.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204921310639646002" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYW-yJZUI/AAAAAAAAAGk/FneGESBYEtw/s1600-h/DSC_0671.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYW-yJZUI/AAAAAAAAAGk/FneGESBYEtw/s320/DSC_0671.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204921314934613314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSH-yJZMI/AAAAAAAAAFk/EY7WYOwrWHc/s1600-h/DSC_0175.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSH-yJZMI/AAAAAAAAAFk/EY7WYOwrWHc/s320/DSC_0175.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204914460166808770" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIOyJZNI/AAAAAAAAAFs/sdQBGMy2OfI/s1600-h/DSC_0228.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIOyJZNI/AAAAAAAAAFs/sdQBGMy2OfI/s320/DSC_0228.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204914464461776082" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIeyJZOI/AAAAAAAAAF0/RAhuQAP0Uxg/s1600-h/DSC_0259.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://4.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIeyJZOI/AAAAAAAAAF0/RAhuQAP0Uxg/s320/DSC_0259.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204914468756743394" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIuyJZPI/AAAAAAAAAF8/4C68JoXk-TA/s1600-h/DSC_0413.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSIuyJZPI/AAAAAAAAAF8/4C68JoXk-TA/s320/DSC_0413.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204914473051710706" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSJOyJZQI/AAAAAAAAAGE/Ix6QJWP70vo/s1600-h/DSC_0163.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuSJOyJZQI/AAAAAAAAAGE/Ix6QJWP70vo/s320/DSC_0163.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204914481641645314" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuRl-yJZJI/AAAAAAAAAFM/5GT-nYKzNak/s1600-h/DSC_0494.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://2.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuRl-yJZJI/AAAAAAAAAFM/5GT-nYKzNak/s320/DSC_0494.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204913876051256466" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuRmOyJZKI/AAAAAAAAAFU/24u-rZDWZOk/s1600-h/DSC_0482.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuRmOyJZKI/AAAAAAAAAFU/24u-rZDWZOk/s320/DSC_0482.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5204913880346223778" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;div style="text-align: left;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-9157059102468039844?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/9157059102468039844/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=9157059102468039844' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/9157059102468039844'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/9157059102468039844'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/vistas-del-bajo.html' title='Vistas del Bajío'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SDuYWOyJZRI/AAAAAAAAAGM/zPD90OYa-mY/s72-c/DSC_0633.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-2626435091334808762</id><published>2008-05-18T18:02:00.001-07:00</published><updated>2008-06-02T12:48:03.295-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura. Mis robots</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Ahh sí, me faltaba el control de lectura sobre el texto de robots y moustros –como decía de chiquito–, que mandó el profesor.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Creo que el tema tiene muchísima tela de dónde cortar, y por la misma ambigüedad podríamos hablar como merolicos por cuartillas y cuartillas, sin llegar a decir realmente algo. Entonces, aprovechando la egolatría que pregono en mi bloc, remitiré el comentario a experiencias personales que me ayudan a ubicar el tema.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Al respecto, y para extender la lista aún más de lo que lo hizo Aldo en su blog, quisiera recordar a otros robots, junto con monstruos y mezclas de ambos que son relevantes, al menos para mi.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El Tamagochi.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Que se aprovechó de la chaquetez de miles de niños en el mundo que, por el aislamiento posmoderno, la globalización o por tontos, no podían conseguir amigos de verdad, entonces realmente consideraron entablar una relación con un aparatejo parecido a un huevo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;El Chupacabras.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Demostró que la bioingeniería política mexicana está a la vanguaria de la investigación, ya que fue capaz de desviar la atención de la raza sobre coyunturas sociopolíticas importantes a un espectáculo mediático que se convirtió en playeras, muñecos, máscaras de Salinas con colmillos, una canción de merengue y hasta en comentarios populares.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Atari.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;A diferencia del nefastísimo tamagotchi o del perrito electrónico que hacía como que ladraba, el Atari hizo realidad esos aires de relación emocional entre hombres y máquinas que tanto presagiaron las novelas de ciencia ficción, por lo menos entre niños y máquinas, pues enamoró a toda una generación que ha crecido felizmente con las consolas y los videojuegos, diferenciándola de los rucos que todavía les da miedo encender la computadora.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Los burócratas del IMSS.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Aunque no son producto de la ficción, sino de las condiciones de la seguridad social en México, operan con el mismo automatismo que los trabajadores de Metrópolis, pero con algo más de colorido y despotismo. Empero, si se le rasca un poco a esa fachada metalizada de gordito –a- de escritorio con&lt;/span&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;  &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;lentes y una torta de jamón junto a tu expediente, se puede hallar a un ser humano como cualquier otro.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Fox en sus últimos años de su sexenio&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Después de algunos años de que su vieja le chupara la jovialidad mostrada en su campaña del 2000, el ex presidente llegó al 2006 haciendo gala de características propias de un robotito de medio pelo, como torpeza política, insensibilidad ante los problemas sociales, ineficiencia administrativa y hasta mecanización corporal que hacía parecer que le daban cuerda cuando tocaba la campana en el grito de independencia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Y otros mo menos importantes…&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;Robocop, Megaman, Mazinger Z, las máquinas de escribir de Naked Lunch y el reproductor de acetatos de mi abuelo&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-2626435091334808762?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/2626435091334808762/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=2626435091334808762' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2626435091334808762'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2626435091334808762'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/control-de-lectura-mis-robots.html' title='Control de lectura. Mis robots'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-6104134844724565873</id><published>2008-05-18T16:58:00.000-07:00</published><updated>2008-05-18T16:59:32.761-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 9: Promoción</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Como complemento al proceso de venta, el capítulo 9 se refiere a la promoción del libro, pero hace hincapié en los recursos más comunes para desempeñar su trabajo. Quiero decir que se habla de la promoción de una manera determinante para la venta, que como se había señalado en el capítulo anterior, es también un momento determinante para todo el proceso editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El arte de vender, de atraer y de seducir, como muchos autores se han referido a la publicidad, ahora se analiza como promoción, precisamente por la posibilidad que tiene de enmarcar a muchos procesos publicitarios, y establece con mayor claridad la actividad en torno a la industria editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Al igual que todos los pasos previos, la promoción del libro se encuentra ceñida a las características particulares de la obra en cuestión, de tal manera que un libro con la particulariad del rubro de análisis científico difícilmente podrá llamar la atención, y por tanto, ser comprado por un amplio sector de mercado. En el lado opuesto, las novelas y la ciencia ficción es más suceptible a difundirse con métodos más ambiguos, mientras se espera que tenga una eficiencia de ventas similar al caso anterior.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Para no citar todos los métodos descritos por el autor, pues sería ridículo si se considera lo puntual que lo ha hecho, sólo quisiera comentar que tales métodos oscilan entre la cantidad e intensidad de impresiones que el posible comprador tenga de la obra. Parece una obviedad, pero subrayo la maquinaria mercadotécnica que nos puede enterar de un libro en los parabuses, vallas, anuncios espectáculares, revistas, diarios, internet, programas radiofónicos o televisivos, o en infinidad de oportunidades más, en contraposición a la idea de enterarte del libro sólo cuando visitabas una librería y lo distinguías por su forro y su sinopsis.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es decir, la promoción se encarga de llevar la idea del libro a ti, y no al revés. Quien sea puede ocuparse en algo totalmente ajeno a la lectura, al tema del libro, o al autor, mientras recibe el mensaje en un medio impreso. Entonces, el mensaje ya está ahí, independientemente el nivel de recepción y las exquisiteses con que la publicidad lo estudia, está presente el hecho del mensaje depositado.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Desde luego, los métodos de promoción se estrechan y se ensanchan a medida que se consideran otros factores. Por ello es comprensible el gasto de la editorial en ejemplares de reseña, pues aunque es un aparente regalo de un libro, puede esto repercutir en una publicidad en un medio y a cargo de una persona reconocida. Así, el sistema se ajusta de forma similar en la promoción por correo y la elaboración de catálogos para libreros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Entran en otro nivel las presentaciones del autor, que no se involucran directamente con las ventas, pero definitivamente en la dimensión del fenómeno publicitario alrededor del esfuerzo editorial. También destaca la labor del representante de ventas, que curiosamente no especificó el autor como propio de sellos editoriales grandes, por lo que me atrevo a pensar que es un elemento indispensable en cualquier grupo, ya sea teniendo el título o no. Me refiero a que en las empresas chicas y medianas probablemente hasta los mismos editores realizan la labor de ventas, si no es que también correctores, diseñadores y demás colaboradores.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Las listas de compradores tienen un peso específico en la construcción de un mercado potencial, para lo cual las editoriales se pueden valer de colaboraciones ajenas, como señala el texto en el caso de la editorial trabajando con una librería. El editor paga los folletos y el envío, y el librero facilita la lista de destinatarios a quienes llegará la promoción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los créditos y los cupones son elementos más complejos en la promoción, y supongo que se encuentran mayormente presentes en países industrializados, pero creo que es conveniente tenerlos en consideración para seguir evolucionando las oportunidades de promoción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Me llama la atención la poca difusión que tienen los libros en la radio y en la televisión. Pareciera que se encuentran enfrentados el lenguaje audiovisual y simbólico hasta en términos propagandísticos. Seguramente algo hay de cierto en esto, pues son raros los casos, según lo que narra la lectura.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Entre mis métodos promocionales favoritos están las ferias y exposiciones, como también la figura de los premios, pues tengo una férrea sensación de que contribuyen más que ninguna otra a la promoción de la cultura en genera, consolidando la lectura como una ocupación habitual, y estimulan los esfuerzos de todo el gremio, mientras también configuran rituales amenos alrededor del gremio. Es decir, en lugar de ir al cine y ver una pésima película, siempre es interesante conocer las novedades de una buena feria o una exposición. En este tenor hasta las presentaciones de los autores son interesantes, sin importar quién sea o qué promocione, existe siempre un folclór particular que envuelve a estos eventos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Finalmente destaco los elementos con los que cierra el editor, que aunque son muy abstractos, no creo que resumen las habilidades de un buen promotor. La imaginación y la visualización de oportunidades hacen la diferencia entre la mediocridad y la contaminación publicitaria y los éxitos inesperados como el manejo del escándalo de Carlos Abascal con Aura, de Carlos Fuentes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Siempre quedan cabos sueltos, porque no se puede aprender y decir todo lo posible, refiriéndose en concreto a la promoción. Las dos cualidades anteriores conllevan necesariamente al potencial que existe en trabajar en conjunto con otros elementos de la industria, puesto que los beneficios pueden ser considerables si se establecen los parámetros para ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El trabajo de un buen promotor debe de estar siempre velado por ojos bien abiertos y un sexto sentido que desarrolla el la inteligencia, el interés y la experiencia.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-6104134844724565873?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/6104134844724565873/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=6104134844724565873' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6104134844724565873'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6104134844724565873'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/control-de-lectura-9-promocin.html' title='Control de lectura 9: Promoción'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-6476881476754347471</id><published>2008-05-17T19:04:00.000-07:00</published><updated>2008-05-17T19:05:36.121-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 8. La venta de libros</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La última instancia del proceso editorial no es menos difícil que las anteriores. Tiene una particularidad notoria, que es la de ser el momento en que se depositan las esperanzas conjuntas del resto de actividades editoriales. En otras palabras, si el libro no se vende, no habrán servido de mucho el éxito del manuscrito, de la corrección, edición, composición, ilustración, impresión, etcétera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El proceso de ventas de un libro se asemeja mucho a al utilizado para vender cualquier otro producto. La coincidencia no es de sorprender, puesto que todo ello se encuentra dirigido por las leyes del mercado, fincadas en la compra-venta de bienes y servicios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Lo que intento describir con lo anterior, es que una vez establecido el principio general, se pueden comprender las particularidades que hay en el proceso. El ejemplo en la venta de libros lo proporcionan las muchas maneras de venta, que varían enormemente según se considere el lector final, o el intermediario, o los lugares en los que estos se encuentren. También tiene que ver el volumen, la forma de pago y hasta el interés que se perciba sobre el tema para visualizar un mercado potencial de otro libro con las mismas preferencias del primero.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Entre la venta a clientes individuales e instituciones, vendedores al menudeo y mayoristas, se encuentra una variación considerable entre el volumen de libros vendidos, factor que repercute en los descuentos otorgados por la editorial y las formas de distribución. Es decir, una biblioteca de la editorial puede bien exhibir sus libros para compras menores, mientras que sería una pérdida de tiempo pedirle a un librero que hiciera lo mismo, si se le puede enviar un catálogo con títulos y precios especificados.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Algo que hay que considerar de la lectura, en el caso específico de México, es el mecanismo de descuentos a los mayoristas, que está siendo derogado por la nueva Ley de Precio Único, recién aprobada. En el texto se entiende la razón de ser de los descuentos, pues se señala que la ganancia de un librero mayorista, se encuentra en la diferencia entre el precio bajo el que reciben el libro de la editorial, y el precio final que llega al comprador, que por lo general no varía mucho, toda vez que la posibilidad de variar se copta por la acaparación del porcentaje por parte del mayorista.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En el caso de las exportaciones se hallan dificultades adicionales, pues los trámites y el papeleo representan esfuerzos raramente abordables por la editorial, por lo que se recurre a órganos y personas que se especializan en este rubro. Entre las trabas principales, la lectura reseña las diferencias idiomáticas, los obstáculos políticos, la censura, y los factores económicos, obviamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De igual manera, de entre las puntualizaciones que expone el autor para explicar el proceso de venta, creo que son de utilidad los tres pasos que sugiere: la promoción, la obtención de pedidos y la preparación y entrega de los mismos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;No se puede soslayar la existencia del ISBN para la identificación de un libro, pues si bien el autor lo maneja como una herramienta para editores, libreros y bibliotecarios, es muy importante subrayar la legalidad de su existencia, pues determina ante la autoridad específica a cargo la unicidad de la obra y lo protege contra copias, protegiendo así el trabajo del autor, editor, impresor y del resto de personas que participan en su creación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Otros factores de gran importancia para la venta del libro son la promoción, devolución, el servicio, la calendarización y la colaboración con otros departamentos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La promoción involucra los aspectos relacionados a la publicidad, que también se imbrican con actividades de relaciones públicas para la exhibición y trato preferente al libro en librerías, distribuidoras mayoristas, y hasta en sistemas de ventas personalizados, como lo es la promoción por correo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La devolución puede ser un arma de dos filos, toda vez que puede facilitar la comercialización y garantiza cierta tranquilidad para el librero o el distribuidor, pero también puede crear apariencias engañosas para la editorial, y también reducir el esfuerzo de venta en estos intermediarios. Por ello es necesario mediar condiciones, como establecer un porcentaje de devoluciones inamobible y crear márgenes para todos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El servicio, claro está, involucra una serie de virtudes de la editorial que se inmiscuyen en el trato y la calidad humana para tratar a la gente. Así sea una editorial impecable en sus publicaciones, pedidos, facturaciones y demás, podría ser todo esto ignorado si se trata con personas groseras e incomprensibles ante las necesidades del consumidor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Y bien, la caledarización, obviamente, tiene por objeto optimizar todos los procesos de acuerdo a los momentos específicos en que son requeridos, pues el tiempo es una dimensión a la que se encuentra ceñida la industria editorial, como todo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Y bien, a pesar de que ya he hablado de la importancia del la venta del libro, tampoco es posible hay que descontextualizarla, pues se cae en el peligro de reducir todo el proceso a un simple momento, que es el final. También así lo señala la lectura, ya que señala como un riesgo para los vendedores el pensar “que su trabajo es el más o el único importante porque define el ingreso del dinero”. En realidad la posibilidad de generar un ingreso, como ya lo hemos visto, se formula desde la selección de un manuscrito propicio, pasando por una buena edición y un diseño ameno, hasta una manufactura de calidad, entonces se hay que subrayar la necesidad de una buena relación entre los vendedores y entre todos los actores que suman su trabajo a la posibilidad de venta.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-6476881476754347471?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/6476881476754347471/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=6476881476754347471' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6476881476754347471'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6476881476754347471'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/control-de-lectura-8-la-venta-de-libros.html' title='Control de lectura 8. La venta de libros'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-8259599349587471707</id><published>2008-05-17T19:02:00.000-07:00</published><updated>2008-05-17T19:06:54.314-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 7. Producción del libro: impresión y encuadernación</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El séptimo capítulo del libro pareciera no tener un objetivo definido hasta que termina. “La superficialidad seguramente ha generado algunas imprecisiones. Sin embargo, habremos alcanzado el objetitvo propuesto si logramos motivar al lector para que investigue más al respecto”, así es como sentencia la complejidad de explicar las complicaciones en torno a la impresión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;No es para menos, a mi no me dejó algunas imprecisiones, me describió inútilmente prácticas que no conozco y que apenas puedo esbozar en mi mente por generalidades de sentido común. En otras palabras, todos los proceso siguen siendo dudas para mi, pero al menos creo que son dudas que se antojan resolver.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Lo más cercano a serigrafía, offset y el resto de la jerga de imprentas lo tengo arraigado por unas cuantas ocasiones efímeras, en que he tenido que ver con invitaciones para bodas, bolantes para fiestas, camisetas, plumas y demás tiliches publicitarios de los que abundan en Isabel la Católica; como también lo relativo a los típicos museos a la informaliad que se encuentran en los portales de Santo Domingo, en el centro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La dificultad de ésta parte del proceso editorial, que incluso el autor insiste en no considerar como tal, es su conjunto de especificaciones técnicas, que atañen directamente a procesos tecnológicos, a conocimientos concretos de instrumentos, herramientas y métodos mecánicos, fotográficos y químicos que se encargan de dar un corpus a la una obra que hasta el momento se concebía sólo con un mayor grado de abstracción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En relación a esto, creo que se puede observar en el desarrollo de todo el proceso editorial una concreción creciente a cada paso, y a través de cada persona encargada de una tarea determinada. Sólo basta contraponer los primeros pasos de elaboración y manejo del manuscrito, en los que la mayor complijidad recaía en las precisiones de las herramientas propias del lenguaje, que redundaban en la habilidad intelectual de las personas involucradas, con los últimos pasos, impresión y encuadernación del libro, en los que más allá de una claridad lógico-concepcual son necesarios un cálculo experienciado y una sensibilidad proporcionada por la experiencia para tratar con las minucias físicas que abarca el proceso.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Como bien dice la lectura, “los impresores son fabricantes, industriales”. Sólo bastaría agregar que no por esto son menos importantes, sino simplemente representan otro nivel de creación, indispensable para el buen fin del libro que se tiene proyectado por el conjunto de personas previo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En lugar de describir todas las formas de composición e impresión –situación absurda si consideramos que no las entendí–, creo que es preferible hacer un par de comentarios acerca de lo que representan, que junto con la encuadernación, son las tres instancias de materialización del libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La composición se refiere a la creación de elementos indispensables para la impresión. Para concebirlo debemos dejar de lado la concepción de impresión mediante inyección de tinta o impresoras láser, tal como las conocemos en áreas domésticas, y remontarnos a los antecedentes de la imprenta, desde los descubrimientos orientales hasta la mentada máquina de Gutenberg.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La imprenta siempre se ha valido de tipos, que no son más que una especie de pequeños sellos, que se ordenan para poder plasmar en el papel la idea que se tiene concebida. Sólo que el sistema se intrinca cuando se toman en cuenta las innovaciones del siglo pasado, que se valieron del desarrollo de la fotografía. En este sentido los sellos ya no se ciñen a la idea de un relieve que se entinta y se presiona contra el papel, sino a procesos químicos en los que se manipulan las sustancias para que, basados en la luz, algunos elementos se impriman y otros no. Después hay que sumar las oportunidades informáticas y digitales, relativamente recientes, pero siempre, siempre teniendo en cuenta la relación económica costo-beneficio, que determina el fracaso u éxito finales del sello editorial. Los materiales son muy diversos, así como las técnicas, pero permanece constante una etapa de preproducción de la impresión, por así decirlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La impresión sigue siendo complicada, en tanto que se relaciona con las muchas opciones de composición, y que incluye de forma determinante el papel y la tinta. De igual forma, hay que considerar el tipo de material a imprimir, puesto que varían los factores del texto a las imágenes.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Al final, el encuadernado tiene como misión el doblaje, recorte, acomodo y adhesión de las páginas impresas, para que un libro sea resistente, elegante y accesible. En este renglón no hay mayor complicación en cuanto a técnicas, pues se siguen usando, fundamentalmente el cosido y el pegado como las formas primordiales de unión. Claro está, con variaciones en cuanto al uso de mano de obra o maquinaria, o pegamentos, o tipos de pastas, o tipos de cortadoras, pero en esencia obeden los mismos principios.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Un factor verdaderamente importante para abordar los problemas de composición, impresión y encuadernación, es la situación específica de la industria en donde se trabaja, puesto que las opciones varían drásticamente de un país industrializado, donde existen mayores posibilidades, tal vez más caras, y los países en vías de desarrollo, donde es necesario ceñirse a lo existente en la industria, que puede abaratarse en aspectos como la mano de obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De igual manera, creo que es importante señalar que el editor sigue muy presente en estas instancias que, aunque muy restrictivas por su exigencia de conocimientos técnicos, tienen que ser medianamente dominadas por el editor si quiere optimizar su inversión y llevar a buen puerto la realización del libro.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-8259599349587471707?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/8259599349587471707/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=8259599349587471707' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8259599349587471707'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8259599349587471707'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/control-de-lectura-7-produccin-del.html' title='Control de lectura 7. Producción del libro: impresión y encuadernación'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-8458536243731255388</id><published>2008-05-15T12:48:00.000-07:00</published><updated>2008-05-15T12:54:24.008-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 6. Diseño del libro</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Después de haberse hecho cargo de la parte verdaderamente importante, el proceso editorial pasa a lo que, a simple vista podría parecer un aspecto banal, que es el diseño del libro.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Hago hincapié en la ironía que existe en este paso, porque podría cuestionarse la importancia de un buen diseño en un libro de un contenido de verdadera calidad. Es decir, ¿qué caso tendría buscarle un atractivo adicional a las obras de Shakespeare, o García Márquez, si de cualquier forma lo que importa es aquello que las letras nos muestran?&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Pues bien, creo que aun en el caso de obras y autores reconocidos, que venden por sí solos, un buen diseño puede hacer la diferencia de una edición respecto a otra, por muchas razones. Ya sea el arte gráfico del diseño, la facilidad de lectura por sus características de impresión y composición o la elegancia que puede significar tener una pasta dura con un buena camisa.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Personalmente valoro la importancia de la tipografía, el interlineado, el tamaño y el espaciado para poder disfrutar una lectura sin más esfuerzo del que debería de demandar, pues creo que es fundamental para considerar a la lectura como una opción de actividad. Si a un niño se le muestra un libro, así sea de cuentos amenos, con una presentación inadecuada estoy seguro de que causará una impresión negativa; situación contraria a una edición con ilustraciones adecuadas, con una tipografía amena y una disposición de los elementos que lleve al niño del atractivo gráfico al contenido simbolizado del mismo cuento.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Asimismo, el valor de un buen diseño se acentúa en el sistema económico extremadamente competitivo en el que nos encontramos inmersos. Más allá de ponderar el trabajo de un diseñador como forma de garantizar que la lectura llegue a más gente, se trata de hacer que un libro llegue a más cajas de cobro en las librerías. El mismo proceso editorial resulta inútil si no compra con su objetivo económico y no reditúa un beneficio a la casa editorial para darle continuidad al mismo proceso, en otras obras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Para esto, el autor esboza una serie de características que el editor, como encargado general del proceso editorial, y el diseñador, como el encargado del proceso de edición en lo específico, deben de considerar para llevar su empresa a buen puerto.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sin duda, la primera y más importante de ellos es el manejo del papel, pues es un costo que varía directamente según la utilización que se le dé, relativamente sin importar el tiraje. Para esto el diseñador tiene la imperiosa necesidad de definir el número de páginas, de acuerdo al número total de caracteres del manuscrito. El método que proporciona la lectura, a pesar de su sencillez, parece ser el más eficiente para esta tarea. El objetivo consiste en colocar la mayor cantidad de información en el menor número de hojas, vigilando siempre la legibilidad y el atractivo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Otra característica de particular cuidado, también a cargo del diseñador, son las distintas variantes de impresión, pues como sabemos, la tinta representa también un costo directamente variable, de acuerdo al número de ejemplares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El aspecto de la impresión implica el conocimiento de los diversos procedimientos que hay para ello, como también del mercado que agrupa a los distintos impresores, bodegueros, distribuidores de papel y a la tecnología que existe disponible, como sus continuas mejoras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;De igual manera, existen otros momentos no menos importantes del proceso editorial, que involucran la labor del diseñador, tienen que ver con la selección de todos los materiales que conforman al libro –pegamento, tela, hilo, tintas, papel, plásticos, ilustraciones, etcétera–, como también la creación de sus partes más importantes, que son la portada y los forros, pues son el rostro del libro y su tarjeta de presentación.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;También tiene mucha importancia para el diseñador encontrar la congruencia entre su trabajo y el producto de todo el proceso editorial previo, que agrupa las tareas del autor, del editor, de correctores, consultores, entre otros. Entre todos ellos se ha manejado ya una línea de trabajo que representa la idea general del libro, por lo que el resto del proceso se encuentra proyectado en un sentido, y el diseñador haría mal en ignorarlo.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es decir, la necesidad de crear un libro de distribución popular no puede involucrar materiales de alto costo, o tipografía, letras capitales, cornisas e ilustraciones más apegadas a un sector socioeconómico que no le pertenece a la clase popular al que dijimos estará dirigido.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Aunque en la lectura no se especifica, supongo que al diseñador se le trata de dar la mayor libertad de acción para que se desenvuelva en sus actividades. A fin de cuentas, es un proceso creativo y el arte se opone a la la constricción, pero todo lo que se hace en el proceso editorial –como en la vida– obedece a circunstancias ajenas que no podemos ignorar o controlar.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El diseñador debe de ser un excelente mediador entre el arte, que demanda muchos recursos sin esperar nada a cambio, y la ciencia de la venta, que se rige por el principio contrario de obtener todo lo posible, esperando dar nada a cambio. Es una situación paradógica que confronta a la infinita imaginación humana, con su realidad pragmática, que la reduce y la comprime para otro fin.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-8458536243731255388?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/8458536243731255388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=8458536243731255388' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8458536243731255388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8458536243731255388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/control-de-lectura-6-diseo-del-libro.html' title='Control de lectura 6. Diseño del libro'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-6410343499281299835</id><published>2008-05-12T00:24:00.000-07:00</published><updated>2008-05-27T05:47:02.709-07:00</updated><title type='text'>Crónica de viaje</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:48px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: x-large;"&gt;Glorias de mi tierra: El tejate&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Apenas repunta el sol, el verdor de las canteras deviene hacia esmeralda. El poblado de Villa de Etla vuelve a la vida con el bullicio típico de su mercado, baluarte del folclor y de la cultura oaxaqueñas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;No se puede imaginar Etla sin las inmensas lajas verdes que colman sus construcciones. Pareciera que la tierra reclama con recelo la maternidad de sus canteras, pues no es fortuita su cercanía con las más viejas minas de piedra verde. La orografía divina se dignó agraciar los valles centrales de Oaxaca con el color de la esperanza, según contara la mítica caja de Pandora.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;De tal suerte, desde el piso hasta las paredes de la iglesia, así como los viejos portales, destellan con la dureza de las esmeraldas que reverdecen aún más cuando son regadas por la lluvia o el rocío o, como en esta ocasión, por el agua que las marchantas riegan en el piso para barrer sin hacer polvo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;El puesto de quesadillas se ensambla con el esmero de su propietaria, y unos metros más atrás, en una pequeña fonda, los primeros comensales degustan como desayuno un espumoso chocolate a sopeadas de una hogaza de pan de yema con anís. No se dan abasto con el sabor, cuando una niña de fulgurosos ojos negros les trae, directo del comal, una tlayuda de quesillo con chorizo, de la que se escapan fabulosos aromas de asientos de manteca y frijoles negros.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En la entrada que da a los portales, Margarita García, doña Mago, como le apodan de cariño, apresta los enseres necesarios para ganarse la vida un día más. Llega a prisa, a las carreras, ni siquiera deja lo que hace al murmurar “ahorita lo atiendo joven”.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Casi con aires de prestidigitador, hace aparecer en una pequeña mesa dos tinas, una pequeña de plástico con una gran bola de masa dentro, y otra más grande, de barro. También se hace de un viejo trapo, un garrafón de agua, dos cubetas de diferentes tamaños y largas bolsas de vasos desechables.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–¡Apúrale con el hielo, mija!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Del interior del mercado, la hija de doña Mago acarrea con unas pinzas enormes un bloque de hielo, que coloca al costado de la mesa de su madre, para luego comenzar a despedazarlo con un picahielos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–Ya, disculpe usté, joven. Es que se me hizo tarde porque ayer estuvimos todo el día en la Feria del Tejate. –comenta la señora Mago, mientras comienza a ablandar la masa.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En el lado opuesto de la mesa, junto a mí, espera observando la señora Martha, paisana de Nochixtlan, atenta a los diestros movimientos de doña Mago. –¿Ahh sí y en dónde fue eso, oiga?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–Pues fue en Huayapan, seño. –¿Ahh, Huajuapan para allá para México? –No, no, esto es por la sierra de Juárez, rumbo a Ixtlán. Es Huayapan, San Andrés Huayapan.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Ante mis ojos incrédulos, doña Mago, quien rebasa tranquilamente los cincuenta años, y no alcanza siquiera el metro y medio de estatura, había estrujado la masa por más de diez minutos hasta que le agregó agua para seguirla batiendo. Todo con sus manos desnudas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–¿Por qué no usa una batidora eléctrica, doña? –Pregunto en toda la ignorancia que mi calidad de chilango posmoderno entraña.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–No, es que así con mis manos yo puedo saber la temperatura de la masa, y es importante porque necesito saber si le pongo más agua fría, si no, no sale la flor. Por eso es mejor así, y así siempre lo hemos hecho.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Mientras transcurre la conversación y Doña Mago sigue haciendo alquimia con los elementos del agua y de la masa, más sedientos, curiosos y antojadizos se acercan alrededor de la mesita.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;–¿Y qué es eso de la flor? –Es una florecita que crece del maíz –¡¿Ah canijo, en serio?! –Sí, nomás que sólo crece allá en Huayapan, de donde somos. Allá le dicen Güie Bijne, porque es zapoteco. Quiere decir rosa de cacao.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Después de haber visto a la cazuela almacenar una bola de masa, con otro tanto de agua de garrafón, totalmente separada de la masa, soy testigo de cómo se han incorporado para dar paso a una cazuela con una mezcla perfectamente homogénea, de la cual sólo escapan algunos grumos, que doña Mago deshace con infinito arte y paciencia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Al momento llegan una pareja de poblanos, intrigados por la rareza de la exquisita mezcla al fondo de la cazuela. –¿Qué es eso, señora? –Es tejate. Lleva maíz molido, cacao blanco y hueso de mamey. Se endulza y se sirve frío. Pruébelo usté.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Como en todo buen espectáculo, el número más asombroso queda para el final. Ante la espesura que ha adquirido la masa después de tanto batir, Doña Mago coloca una mano en el fondo de la cazuela, mientras toma con la otra una jícara para verter agua fría sobre la muñeca de su primera mano. El resultado es magia: del fondo de la cazuela salen pequeños borbotones de agua, que se cuajan en la superficie para dejar una capa porosa de la mezcla, que antes era perfectamente lisa. Así continúa Doña Mago hasta cubrir, de pedazo a pedazo por chorro de agua, la entera superficie de la gran cazuela de barro.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;¿Quiere que se lo sirva en vaso, para llevar, o mejor se lo sirvo en jicarita? ¡Pa’ que se lo tome como se debe!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Apenas oye la respuesta, saca un montón de jícaras de guaje, pintadas con bellísimas flores rojas. En una de ellas agrega primero el brevaje dulce que contiene en una cubeta, y luego la mezcla previamente batida, la cual acomoda con esmero para dejar la “flor” cubriendo la superficie del autóctono envase. Al final agrega un generoso pedazo de hielo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;El tejate tiene un sabrosísimo dejo de atole, pero mucho más ligero y refrescante. Al tomarlo se vienen al paladar pequeños trozos, gránulos a lo más, de sus ingredientes milenarios, mientras que en los labios se queda una fascinante sensación grasosa que provoca la “flor” del maíz.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Una jícara de tejate al medio día es todo lo que una gente cansada puede pedir después de caminar por el incesante calor de los valles oaxaqueños. Refresca, nutre y enorgullece.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SC-Gz8CmybI/AAAAAAAAABk/I3WzL3wHadM/s1600-h/DSC_0489.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SC-Gz8CmybI/AAAAAAAAABk/I3WzL3wHadM/s320/DSC_0489.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201524321484720562" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center; text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;a onblur="try {parent.deselectBloggerImageGracefully();} catch(e) {}" href="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SC-G0cCmycI/AAAAAAAAABs/vEsCq35hBx0/s1600-h/DSC_0481.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;" src="http://1.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SC-G0cCmycI/AAAAAAAAABs/vEsCq35hBx0/s320/DSC_0481.jpg" border="0" alt="" id="BLOGGER_PHOTO_ID_5201524330074655170" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-6410343499281299835?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/6410343499281299835/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=6410343499281299835' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6410343499281299835'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6410343499281299835'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/glorias-de-mi-tierra-el-tejate.html' title='Crónica de viaje'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_cZO5qfIcDg4/SC-Gz8CmybI/AAAAAAAAABk/I3WzL3wHadM/s72-c/DSC_0489.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-8950036258764742200</id><published>2008-05-12T00:19:00.000-07:00</published><updated>2008-05-26T21:37:03.975-07:00</updated><title type='text'>Crónicas de mi barrio</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(68, 68, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Don Talachero&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=" ;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(68, 68, 68);"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style=" ;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Pues muchas cosas pasan acá por la Juan Escutia, la mera frontera entre Iztapalacra y Minezota. En realidad, yo llamo barrio a todo esto que recorro en la cotidianidad, no me preocupa delimitar mi caminar, ni mi historia a los escrúpulos oficiales con que se establecen las colonias y las delegaciones. Tan es así, que esta historia sucedió, en realidad, en la colonia Pavón, el primer barrio bravo de Neza; ahí mismo donde hace cinco meses persiguieron a un cabrón ratero hasta antes de llegar a la Avenida Texcoco, donde lo alcanzaron dos plomazos de un policía gordo del viejo regimiento que está en la esquina. Es también ahí donde la deficiente política de control antirrábico permite que deambulen jaurías enormes de perros que andan tras de la &lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;dama&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; en brama. Pinches perros, casi les tienes que pedir permiso para pasar por que al más mínimo descontento ya te andan pelando los dientes. Pues es en este pintoresco crisol, donde se funden momentos y personas día a día para crear historias, fue donde se dio la coyuntura necesaria para que me encontrara con Don Talachero. La neta no sé cómo se llama, lo he frecuentado por años, pero nuestra relación se limita siempre a comentarios sobre llantas, válvulas, parches vulcanizados, clavos, dibujo, antiderrapante, pibote, tapones, rines y demás porquerías necesarias para poder disponer del coche; esporádicamente también intercambiábamos impresiones sobre nuestras vidas y sobre la vida. Ésta costumbre se vino haciendo más y más frecuente desde que comencé a ir sólo; es decir, sin mi papá, que era quien manejaba la diplomacia, a mi sólo me tocaba la parte técnica, lo referente a verificar que al ruquito no se le fuera a ir el patín y la defecara en las talachas, cosa que nunca pasaba.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En esta ocasión no llevé el chevy. Pepe había reventado la noche anterior otra llanta del Corsa y no se quiso arriesgar a llevárselo, por aquello de no disponer de la refacción, que justamente tiende a necesitarse cuando no está. Fue un miércoles... en realidad no lo recuerdo, pero supongo que fue así, por que es el único día que pude haber estado por mi casa durante la mañana. Llegué al taller donde, a diferencia de otras ocasiones, no estaba el señor sentado en la pila de llantas viejas que tiene apostadas a la entrada, a manera de sillón. Me tuve que entremeter al taller para echarle un grito; mientras lo hacía observé el mismo panorama que recordaba de la vez anterior: un modesto cuarto de seis por cinco metros, sin mayor ornamento que la cara del tabicón embadurrada con cemento; muchos instrumentos que apenas rebasaban lo rudimentario, distribuidos a lo ancho del cuarto; los posters de viejas en bikini, y otras en traje de rana que posan impúdicas en los calendarios que distribuye Bard, Bosch y otras marcas de la industria automotora; y madrales de llantas de todos los tipos y tamaños regadas a lo ancho de aquel modesto taller. Eso sí, cada cosa estaba donde debía de estar; el orden hablaba de la calidad con que el señor desempañaba su trabajo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En eso estaba, cuando salió por la puerta de al lado. Parecía fotografía; será por que siempre usa el mismo overol azul con las iniciales de la SETRAVI, que mantiene como costumbre de trabajo, reminiscencia de aquellos años en las dependencias de gobierno. Traía los mismos zapatos negros, viejos pero bien limpios; la misma cara morena lacerada por el tiempo en los profundos surcos que dibujaba su expresión, el mismo bigote tupido y canoso, muy a juego con su cabello, que mantenía el mismito peinado que le recordaba de siempre: corto y ligeramente de lado, con la raya a la izquierda. En realidad hay pocas personas cuyo nombre te remite directamente a una huella visual, pero por la constancia de este señor en su apariencia, fácilmente me acuerdo de él cuando oigo hablar del viejito talachero.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-¡Quiooooobo muchacho, ¿cómo está?!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Su efusivo saludo de inmediato me hizo sentir en confianza. Le platiqué sin problemas del nuevo problema en las llantas. En realidad nunca es necesario, es como simple protocolo para darle a entender que no lo he ido a visitar por alguna novedad. Es más, siempre responde lo mismo:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-Cómo no hijo, ahorita lo checamos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Sólo le indiqué que era la llanta que venía en la cajuela, la bajé y la tomó para rodarla hasta la entrada a su taller, donde tiene todas sus herramientas a la mano, aparte de una generosa sombra natural que se forma por la alta cornisa de una ventana en la planta alta. Ahí tuvo lugar el mismo ritual de siempre: lavar la llanta, checarla en la pileta de agua jabonosa, quitarle la válvula, esperar a que se desinfle, desmontarla del rin y pasar a la inspección manual para detectar parches viejos y clavos nuevos; es asombroso el rigor metodológico que mantiene el viejito a pesar de sus años, eso es lo que habla de un buen trabajo. Y es desde ahí desde donde empieza el adoctrinamiento, el señor enseña con su actitud a ser bien hecho; cualquier otro gañán se hubiera saltado pasos y habría hecho cualquier porquería, pero no el viejito, ese señor es tan confiable como aquellas cosas viejas que no se mantienen por eficiencia, sino por edad.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Es en ese inter cuando se intercalan las conversaciones de una forma maravillosa. Hablamos de la vida y de la talacha, pero a veces parecemos hablar de lo mismo por que la simpleza de situaciones como esta, en presencia de un personaje como éste, permiten incluso hablar de la vida como una talacha, por que a veces eso lo que es; las analogías y las metáforas no son propias sólo de un carácter ocioso, sino de la facultad observativa de una persona que tiene el humanismo necesario para ver señales de vida donde el ritmo acelerado de la cotidianeidad no las ve. Aparte, las personas mayores son más propicias a esta actitud, puesto que se hayan en el entendido de que han hecho lo que les ha correspondido hacer en la vida, sin prisas por hacer todavía más, y remiten su serenidad a aquello que durante la vida han aprendido a hacer, cediéndole una calidad incuantificable en que parece importar más la manera de hacer las cosas, que la cosa en sí. Parece como si hubieran entendido de alguna forma durante su andar lo que dice el verso: la felicidad no está en llegar a la cima de la montaña, sino en la forma de subir la escarpada. Esa sabiduría es savia pura que alimenta a un joven como yo que vive en la desesperación por acabarse el tiempo, antes de que suceda al revés; la avidez por hacer las cosas de forma práctica y sin sentido desmerita su procedimiento y afecta directamente el resultado final.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;En eso encuentra el señor un parche viejo, despegado de la cara interna.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-Uuuuuy hijo, la rodaron baja.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Tenía razón el viejo. El cabrón de Pepe por andar a las carreras no calibró bien las llantas y rodó la delantera de la izquierda con menos libras de presión de las que le correspondían; la presión contra el pavimento hizo que se pandeara el dibujo y que se levantara el parche.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-Sí señor, es que ese cabrón nomás anda a las carreras. Con eso de que ya trae novia.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-Uuuu no, pues no mijo. Es que así está cabrón; si anda ocupado en el otro hoyo, ¿cómo va a ver los hoyos de la calle?. -Pinche viejo rasposo, todavía se la saca con sus bromas, pensé mientras me cagaba de la risa.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-No, es que cuando es uno joven es bien distraído. Si yo me acuerdo... Fíjate, a los 21 años ya andaba de camionero por el norte; pasaba a cargar gasolina al otro lado para ahorrarme una lana. Tenía permiso para internarme 40 millas, pero a mí me valía madres. Si me crucé tranquilo hasta Canadá... ¡son más de dos mil kilómetros mijo!.  -Siguió contando mientras llevaba la llanta adentro del taller para montarla en el aparato donde vulcaniza.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;-No, pero a mí que me duraba. Es que cuando es uno joven se quiere acabar el mundo a puños. Nooo mijo, si me cae, chico se me hacía el mar pa’ echarme un buche de agua, de veras. Ahora ya es otra cosa, nomás salgo en mi arañita aquí al Estado de México, tranquilo, para visitar el fin de semana a mi sobrino que vive acá por Tianguistenco. Vamos a Chalco, vamos a Toluca... ahí nos la llevamos despacito mijo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Me inspiró la vehemencia con la que evocaba su pasado. En esa simpleza de lenguaje, saturado de groserías, y en construcciones gramaticales sencillas me recitó el sentir del célebre "&lt;/span&gt;&lt;em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;juventud divino tesoro, ya te irás para no volver..."&lt;/span&gt;&lt;/em&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;, pero un sentido mucho más amplio y aun, con más belleza. Sólo viejos como éste son capaces de transmitir un conocimiento significativo de la vida, por el símple hecho de que la han vivido y de que eso forja en el alma una impresión muy diferente a la que confiere un título académico; por que creo que el filósofo más brillante no lo fue más por ser filósofo que por tener experiencia en la vida. La sabiduría no se aprende, se adquiere, se vive. Incluso los antiguos lo entendían así y le concedían al viejo un lugar en el concejo, por que sabían que las decisiones importantes requieren invariablemente de ese conocimiento profundo, que trascendía en importancia al conocimiento de la caza, del tejido y de la guerra. Hoy las edificaciones personales se derrumban por que la sociedad occidentalizada, ciega en su pragmatismo, ha relegado al viejo al papel de mantenido, puesto que no le puede aportar un conocimiento práctico y utilitario, que remunere a corto plazo. No existe en la construcción humana, ni el sentido, ni la identidad, ni el sentimiento; perdemos cuánto de humano tenemos para pertenecer a una sociedad liviana, cimentada en una ideología liviana que es detentada por una cultura igual, que por dicha livianez pierde la riqueza y la esencia misma de la vida.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; line-height: 130%; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="ES" style=" color: rgb(68, 68, 68); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: large;"&gt;Hay que valorar a los viejos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-8950036258764742200?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/8950036258764742200/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=8950036258764742200' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8950036258764742200'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/8950036258764742200'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/crnicas-de-mi-barrio-don-talachero.html' title='Crónicas de mi barrio'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-6771857560218422840</id><published>2008-05-12T00:15:00.000-07:00</published><updated>2008-05-15T21:46:10.719-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura: Acerca de Octavio</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoBodyTextIndent" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;Antes de opinar cualquier cosa sobre el poeta, necesito confesarme enormemente ignorante de su obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Creo que el pedestal en el que se encuentra puesto por los entendidos de las letras, siempre despertaron en mi un prejuicio –estúpido como cualquier otro–, ante un paradigma de la alta cultura; situación que me llevó a ignorar con más deliberación que indiferencia la escritura de Octavio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Digo Octavio, precisamente, tratando de humanizar al personaje que parece tan lejano en las adulaciones de las personas que he referido antes, y que me hacen ubicarlo en una esfera totalmente distinta a la mía, llena de trivialidades, de juegos de video, de historietas, de bares de mala muerte y de amigos ñeros.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Pues toda esta falsa impresión hoy cayó con más fuerza que la cabeza de Zidane sobre Materazzi en el último mundial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Sin hacer un falso alarde, las breves pero sugerentes líneas que el profesor agregó a la antología de Paz me hicieron de pronto olvidar toda la faramalla del nobel mexicano que se ensanchaba en el discurso erudito. No importó si fue de izquierda o de derecha, si fue embajador, si recibió tantos premios o si nació en Mixcoac; sólo importó la magia de la poesía.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Así, de “Entre el irse y el quedarse” al “Decir: hacer”, pasando por el compendio de “En Uxmal”, me fascinó cada una de las intenciones que cargaban sus palabras.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No sé si soy sensible o si Octavio lo fue, pero cómo no estremecerme cuando habla de la ingravidez de la poesía entre el decir y el hacer, de esa maravillosa confusión que rompe las barreras de los formalismos y permite a la poesía involucrar cualquier rincón de lo humano, poesía desde la boca hasta las manos, las piernas y los huesos. Pero lo mejor, ¡planteado todo esto ante una vaca sagrada de la teoría del discurso y del leguaje, como lo es Roman Jackobson! Me dieron ganas de volver a mis clases de Teoría del Discurso para azotar el poema en el escritorio de la maestra y decirle: ¡Ahí está dicho todo, ya no la haga de emoción!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Y el caso de Uxmal me deja sin aliento, sólo con imágenes y sensaciones. Tengo la fortuna de haber estado en Uxmal, pero aunque no hubiera sido así, la impresión hubiera sido la misma. Es que ¿cómo no maravillarse con las columnas que bailan con el sol, sin moverse, o con la luz que se despeña, o con el color del canto de un ave? Es la invitación más certera que he encontrado acerca el vivir este lugar. Yo vi a las columnas danzar sin moverse, según el movimiento del sol en el crepúsculo, y fui testigo del efecto de la gravedad en la luz que desciende por las montañas, y he sentido más de una vez un extraña frecuencia luminosa en el canto de un ave de la selva. De verdad que leerlo es volver a vivirlo, y lo es, incluso, con una viveza particular.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Pero si me he de quedar con algo de Octavio para esta clase, es con el texto de “Un aprendizaje difícil”, por dos principales razones.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;La primera es porque nunca hubiera yo mismo hallar palabras tan certeras para describir el escozor y el sufrimiento inherentes a la juventud y a la vida del estudiante, a esa casi eterna adolescencia que le rinde tributo a su nombre a cada momento, y que me conflictúa por no oirlo mencionar en ningún lado, como si solamente en mi existiera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;La segunda razón es el reconocimiento que hace a la figura del maestro en cada momento, pues aunque lo retrata como casi un sádico, siento que se acerca más a la realidad que reafirma el carácter difícil del aprendizaje, en lugar de idealizarlo como algo bonito y divertido. Como dice Savater: “todo educador tiene que ser antipático, porque somos como las hiedras, crecemos contra la pared”.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Y en este último apartado reconozco y agradezco la férrea vocación y el esfuerzo que hicieron todos los maestros por cuyas clases he pasado, desde la miss Miriam, en el kinder, hasta el profe Juan Carlos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=" ;font-size:13pt;"&gt;Así como esta primera experiencia me ha permitido acercarme de forma más humilde a él y a llamarlo Octavio, estoy confiado en que mi gusto por su obra crecerá naturalmente hasta un momento en el que tenga la voluntad de llamarlo de forma sentida: Don Octavio Paz.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-6771857560218422840?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/6771857560218422840/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=6771857560218422840' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6771857560218422840'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/6771857560218422840'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/05/acerca-de-octavio.html' title='Control de lectura: Acerca de Octavio'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-5053463726115132880</id><published>2008-04-13T13:09:00.001-07:00</published><updated>2008-04-13T13:27:57.618-07:00</updated><title type='text'>Crónica</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: center;text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:16px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-style: italic;"&gt;Sangre y Arena&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;text-indent: 36pt; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Si algún ingenuo creyera que sólo en la plaza de toros se vierte sangre en suelo arenoso, que sepa ahora que el drama de aquella vieja historia revive a menudo en otras plazas, más populares y menos histriónicas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: left;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Así, la arena calurosa del Campo No. 3 de Ciudad Universitaria fue testigo de la bestialidad humana, cuyas pasiones levanta la magia del fútbol. No hubo toro, ni banderillas ni rejoneo, ni verónicas, ni paseillo, ni matador, ni juez de plaza; sólo hubo sangre y arena.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Pululaban las nubes grisáceas en el Valle de México. Los medios de comunicación advertían la precontingencia ambiental, cuando el popular Real Zamesta se congregaba en la jardinera de piedra volcánica que divide al campo 3 del 4, ambos cubiertos con una fina arena que pareciera de Los Cabos, entre la que se hayan piedras, agujetas, corcholatas, ramas, hojas, latas y otros despojos de la comunidad universitaria.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La finura del escenario recordaba lo más selecto de las canchas de fútbol llanero del Anahuac, como las de Ecatepec, Chimalhuacán, Ixtapaluca, Chalco o Ciudad Neza. Mientras, para solventar el problema de la elegancia deportiva llegaban al terreno de juego el Sobastián, el Juanelo, el Ñeric, el Petito, el Paco, el Capi, el Monterrey, y otros personajes de la más baja calaña de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El sol abofeteaba la cara de los cracks arriba mencionados. Apenas cruzaron la línea de cal para entrar al campo, regresaron huyendo a la banca quejándose del calor, para aplicarse un poco de protector solar que alguien había llevado y que rolaba entre las manos de todo el equipo.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Los guerreros del Real Zaesta se preparaban para la batalla cual si fueran espartanos dispuestos a entrar al estrecho de las Termópilas. Lucían ceremoniosamente las playeras, los tacos, calcetas, espinilleras, bandas para el cabello y otros artículos de guerra.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;En eso estaban cuando alguien se dio cuenta que el otro equipo llevaba también playeras rojas. Pareciera que todos evocaban la estrategia espartana del rojo, como artilugio para evitar que el enemigo supiera que sagraban, en caso de herida, y así lucir siempre feroces e intimidantes. Cinco minutos más tarde los pichichis del Real parían chayotes para encontrar playeras blancas con las cuales entrar a la cancha, pues su señoría el árbitro –el Berna– así lo quiso.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Se dio el pitazo inicial, al que siguió un primer tiempo sin más gracia que los goles del Monterrey y del Sobastián, y la cara de gasparín que se cargaba el Petito por el medio litro de protector solar blanco que se había embarrado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;En la banca, la porra oficial observaba atenta el desarrollo del juego. Tal mentira estaba conformada por Esther –señora de Monterrey–, Ana Chinos, Reich, y alguna otra suripanta que ahora no recuerdo. Ana se sentó sobre la cara de Gael García en la portada de Chilango de este mes, para evitar llenarse las nalgas de tierra.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;En el medio tiempo, el 2 a 0 tranquilizaba a los jugadores del Real Zamesta, que aún adolecían la derrota de la semana anterior. Aunque pensándolo bien, el carácter juguetón y cabulero del equipo los hubiera mantenido tranquilos así hubieran recibido 10 a 0.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Lo que no podía faltar era que el intenso del Juanelo empezara a hacer reflexiones en voz alta, y a dar instrucciones como todo un Carlos Bianchi. Del otro lado, el Capi y el Petito aventaban chistoretes indiscriminadamente para el aliviane del equipo. “Muy bien muchachos, sólo les falta pasarme más el balón”. “Recuerden mi posición –decía el estúpido del Capi– yo juego de Capitán”.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;¡Ahh!, olvidaba mencionar los paradones que se había aventado Paco durante la primera parte. Sólo vienen a colación porque en el segundo tiempo se rifó todavía mejores atajadas, a pesar del lodo de mierda que se formó en su área chica por la incompetencia de un intenente que activó el aspersor de aguas tratadas, sin darse cuenta hacia dónde.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El fragor del encuentro se puso a tope durante la segunda mitad. Los rojos comenzaron a apretar a la defensiva del Real, que simplemente se hizo agua. La consecuencia fueron goles los sucesivos que caían como plomos, para lo cual la delantera debía aplicarse. Tras un par de goles del Capi y del Sam, el marcador se colocó 4 a 3, en un final de fotografía entre las dos partes. El calor, casi visible, se acaloró más con el pique que se traían varios jugadores de los dos equipos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La gota derramó el vaso. Después de una jugada que avanzaba desde el centro del campo, alguien se disponía a cobrar un saque de banda por nuestro costado izquierdo. De repente, un grito de ¡árbitro! distrajo la atención de la jugada. El Monterrey miraba con ojos de toro loco a un jugador ñengo del otro equipo, después de que el primero le había acomodado un puñetazo de campeón en el rostro.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;No conforme, el Monterrey se le avalanzó con varios y sucesivos &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;jabs&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;/span&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; que alcanzaron limpiamente la quijada del tipo, por lo que tuvo que cubrirse la cabeza con las manos, tratando de superar la embestida del regio.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Ante esto, todos en la cancha trataron de meter las manos. El Sobastián sujetó al Monterrey por la cintura para separarlo el otro tipo, mientras los demás miembros del Real hacían frente al resto de rojos que querían linchar al toro loco.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;En esto estaban cuando se soltó el Monterrey y corrió a meterle un par de patadas al rojo que, todo madreado, intentaba huir a una esquina de cuadrilátero que no existía, sangrando de la boca y con una falsa sonrisa burlona.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;La multitud se arremolinaba entorno a un árbitro que no dudó en expulsar al Monterrey. El portero rojo gritaba desde la cómoda y pusilánime distancia de su área: “¡Pinche naco. Árbitro, es un naco. Ni siquiera va aquí. Naco, Nacoooo!"&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Aunque no pareciera que pasaría, el juego se reanudó unos 10 minutos después, con un ataque de los rojos que supo bien contener el Real Zamesta, para terminar con un 4 a 3 definitivo en los cartones del marcador.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;El cotorreo no se hizo esperar en la banca, así como un buen regaño y una suspensión para el Monterrey, que platicó tranquilamente con el Berna después de haber armado su numerito.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;Todo murió en la cancha, en la cual todavía no se asentaba el polvo que desató el choque entre las bestias. La boca del rojo agredido seguía sangrando y el rostro fatigado del resto de los jugadores se enjuaba la tierra con botellas de agua.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span style=""&gt;&lt;span class="Apple-style-span"  style="font-size:medium;"&gt;A la mente regresan frases clichés de la infancia remota en que eran frecuentes estos episodios: Juego de manos es de villanos, decían los papás. Yo prefiero evocar un fragmento del paso doble de Silverio: “Un domingo en la tarde, se tiró al ruedo, para calmar sus ansias de novillero”. Y no puedo más que concluir con la frase que mejor sentencia la ocasión, que hizo famoso al maestro Ángel Fernández: “Fútbol: ¡el juego del hombre!"&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-5053463726115132880?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/5053463726115132880/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=5053463726115132880' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5053463726115132880'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5053463726115132880'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/04/crnica.html' title='Crónica'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-2746642270716237455</id><published>2008-04-13T10:35:00.001-07:00</published><updated>2008-04-13T10:42:24.807-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 5. Corrección del manuscrito</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;En este capítulo del texto observamos la existencia indispensable de una especie editorial que es necesaria para darle continuidad al proceso, y que se relaciona directamente con el resto de la fauna de este ecosistema. La etapa de corrección del manuscrito recae en dicha especie por sus particularidades con respecto al editor y al mismo autor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El corrector es una criatura dotada de unos ojos superdesarrollados que mantienen una unión más gruesa con su cerebro, lo que le permite maravillosas habilidades editoriales. Así como una águila puede detectar a su presa a más de cincuenta metros de altura, a un corrector le bastan, a veces, fracciones de segundo para que su vista posada sobre una página del manuscrito pueda identificar errores de legibilidad, unificación, gramática, claridad y estilo, veracidad de la información, propiedad y legalidad, y detalles de producción.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;La agucia de tales habilidades no tiene nada que ver con una arbitraria relación comparativa con otras especies, en términos de mejor o peor. Se trata del ejercicio constante de las mismas tareas y sus incontables vicisitudes, a través de siglos y siglos de evolución, lo que ha seleccionado darwinianamente a los mejores individuos para perpetrar su oficio durante el tiempo, diferenciándolo claramente de criaturas con géneros y familias afines, como el autor, el editor, el tipógrafo, etcétera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por ello el autor del libro asegura que existe una ventaja del corrector con respecto al autor, pues es capaz de “percibir la obra con mayor distancia".&lt;span&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En cuanto a esta capacidad de percepción, y a la diferenciación gradual que existe entre los individuos encargados de diversas etapas del proceso editorial, se puede distinguir una aproximación &lt;i&gt;sui&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; &lt;/span&gt;&lt;i&gt;generis&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt; en cada uno de ellos, ya que van aumentando o disminuyendo los enfoques espaciales hacia la obra, o bien, en términos ópticos, varía el tipo de aumento con que cuentan los lentes de cada una de las especies.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por ejemplo, el autor permanece en una visión casi estratosférica, pues está su mirada en contacto directo con la infinitud del conocimiento, y su capacidad de concretarla en el espacio físico de un libro le hace contar con una habilidad de síntesis límitada, relativamente. Digo relativamente por que el corrector, al contrario, enfoca la visibilidad de su universo sólo en la obra en cuestión, por lo que puede agudizar su atención a aquellos errores conceptuales y cognitivos que presente la obra, así como otro tipo de minucias técnicas y formales que ya he reseñado más arriba. En el final del eslabón se halla el tipógrafo –hablando de un hipotético ecosistema editorial que no cuente con una cadena alimenticia tan extensa en el que se hallen especies como un ilustrador, un diseñador, correctores especializados u otros asistentes; tales son propias de los grandes ecosistemas de empresas editoriales con mayor envergadura–, pues es el tipógrafo la última instancia por la que atraviesa el manuscrito antes de atravesar las impresoras. Éste cuenta con un áugulo de visión estrechísimo, cuya habilidad versa en identificar cualquier problema a erradicar, para llevar a buen puerto la impresión final de la obra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Contrario a lo que sucede en la naturaleza verde y convencional, la cadena alimenticia que he resumido no basa su éxito en que sus miembros se devoren sucesivamente, y en orden de tamaño, sino precisamente al revés; es decir, la cadena alimenticia entera sobrevive si, y sólo si trabajan en colaboración constante para alcanzar su fin último, que es el éxito del libro. Tal contradicción de enfoques acerca a esta última cadena alimenticia a la naturaleza que la define: la naturaleza de una empresa editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Prueba de lo anterior es la relación íntima que existe entre el corrector y el autor. El desempeño de cada quien no compite con el otro en ningún momento, sino que, idealmente, se complementa, supliendo la falta de pericia el autor en la detección de errores de estilo, ortografía, orden, uniformiad, etcétera, contra las carencias del corrector, que a pesar de ser una persona con un acervo cultural amplio, no tiene la capacidad intelectual del autor para desarrollar el tema del manuscrito en cuestión.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El resultado de esta complementación puede ser desde una satisfacción mutua por el éxito obtenido, hasta una profunda amistad que niegue otro binomio de relación laboral, como alude el texto en el caso de los autores que no trabajan más que con un corrector. Y por el lado contrario, cualquier discrepancia mal abordada puede traer como consecuencia un insulto tácito a la labor y a la persona de cualquiera de las especies que hablamos.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En esta última parte es el donde la naturaleza editorial se antepone a la naturaleza verde –valga la expresión–, e involucra lo más profundo del ser humano, que es la inteligencia y el sentimiento –que es la forma más elemental el conocimiento, según el profesor Calvimontes. En otras palabras, en este párrafo es donde el símil con la naturaleza se rompe y hablamos de lo más elevado del ser humano. Oficio de intelectuales, trato de caballeros y pretensiones divinas. No tratamos con el autor, el tipógrafo, el editor, el ilustrador, el diseñador o el corrector. Tramos con Pedro, Juan, Bertha, o quien sea que fuere la mentada persona.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div id="ftn1"&gt;&lt;p class="MsoFootnoteText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 102, 204); font-weight: bold; text-decoration: underline;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-2746642270716237455?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/2746642270716237455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=2746642270716237455' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2746642270716237455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2746642270716237455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/04/control-de-lectura-5-correccin-del.html' title='Control de lectura 5. Corrección del manuscrito'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-5470935251818778509</id><published>2008-04-06T20:14:00.000-07:00</published><updated>2008-04-06T20:16:53.441-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 4. Desarrollo editorial: de la idea al libro</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span"   style="color: rgb(51, 51, 51);   font-family:'Trebuchet MS';font-size:13px;"&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;  &lt;/span&gt;De forma parecida a las misteriosas artes de un taúr, que evoca más al instinto que a la ciencia, el editor debe tener la capacidad de elegir de entre todas las barajas del mazo, aquella que le venga mejor al juego editorial.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Contrario a las cartas o a algún otro juego de azar, ésta habilidad no se basa en la suerte, sino en un conocimiento rancio de las etapas de la empresa editorial, así como de sus mañas, virtudes y engaños.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El editor en jefe es quien debe seleccionar los manuscritos que sean de su interés, aunando a esto su factibilidad de venta y, por ende, su viabilidad económica. En este pequeño espacio es donde se encierra un gran reto para el empresario de la edición: unir el gusto de alguna lectura, con la posibilidad de vivir de ello.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Desde luego, lo anterior no suele ser definitivo. También existen matices entre los dos extremos, que definen la aventura o el negocio de publicar un manuscrito. Lo digo así pues se puede hallar una posibilidad afin con el gusto del editor, pero con dificultades para su distribución o para su impresión, lo que devendría en una aventura económica con grandes posibilidades de riesgo; mientras, también puede un editor valerse del éxito comercial de cierto escritor, o de cualquier tema en boga para aceptar un manuscrito relativo a ello que asegure un buen nivel de ventas, aún en contra de su gusto por él, situación que asemejaría el trabajo del editor más a un estricto negocio.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Las instancias sucesivas en la búsqueda de un buen manuscrito son solamente extensiones de las posibilidades del editor. Los empleados de la editorial, el sistema de catalogación de resultados, la metodología de búsqueda, la contratación de consultores y demás recursos son herramientas utilizadas a favor del objetivo editorial, por ello siempre permanecen bajo el consentimiento y la observación del editor en jefe; a fin de cuentas, es él quien tiene la última palabra.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En los casos de empresas más grandes cabe la posibilidad de tener diversas áreas editoriales que corran a cargo de editores especializados, situación que no propicia entorpecimientos en lo que plantea el autor, ni en lo que reseñé arriba. Aunque imagino la posibilidad de que manuscritos que involucren diversas áreas de conocimiento puedan generar algún conflicto entre los editores encargados de las mismas. Por lo demás no debería haber mayor problema.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;No obstante la consideración sobre el peso de la palabra del editor, jefe de la empresa editorial, existen muchísimas posibilidades de realizar la obtención de manuscritos. Depende, desde luego, de las circunstancias específicas de cada empresa editorial, del editor encargado, del tema en cuestión, del público al que se dirige, de los materiales empleados, del tiempo histórico en que se publica, en fin. Cada una de estas pequeñas complicaciones son elementos que un editor talentoso debe saber tomar en cuenta para llevar a buen puerto su labor.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;i&gt;Grosso modo&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;, la lectura señala algunas opciones generalmente utilizadas, como la sensibilidad de cada empleado de la editorial, que tenga relación con el tipo de materiales publicados en su empresa y que, por lo mismo, pueda ser selectivo con manuscritos que llegan a sus manos para hacer los llegar de la misma manera al editor. Ésta es la opción más utilizada en empresas pequeñas, y seguro, por el sentido común.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;También existe la posibilidad de contratar personal especializado, lo que sería el caso de los buscadores de textos. Según la lógica debería de tratarse de personajes muy ligados a los centros de producción de ideas y de sus manuscritos portadores, como las universidades y centros de investigación. Por ello se señala primordialmente a los académicos. En este inciso, la selección de buscadores puede darse por área.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Los premios organizados por casas editoriales son una buena herramienta para la selección de manuscritos, pues parecieran ser un convenio muy efectivo para su obtención y retribuyen el talento con una amalgama entre la publicación de la obra y la retribución económica bastante ventajosas para el autor y la casa editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por otro lado, los agentes editoriales señalados por la lectura, parecieran ser una instancia necesaria para autores que, por tiempo, pereza o demás razones no quieran atravesar el protocolo de venta de su obra. Empero, pienso que son menos empleados por escritores nuevos en el negocio y, en lo personal, siempre prefiero atender mis cosas directamente.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;En el caso de los manuscritos hechos por encargo, existen tantas oportunidades como temas susceptibles de aprovecharse en el mundo. Esta opción, desde mi punto de vista, reflejan el dinamismo de una casa editorial, así como de el talento del editor a cargo para sacar ventaja de las ocasiones propicias. Si en verdad existen posibilidades creativas para un editor, éste es el momento en que dichas posibilidades se reflejan.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Dichas ideas pueden maridarse con el plan de ventas que ofrecería una serie, por ejemplo. Explotando lenta y atractivamente un material en términos económicos y culturales, como podría ejemplificarse con lo hecho con Harry Potter. Y aún fuera del ámbito comercial, se puede planear en un esquema de libros de consulta o libros de texto, que tiene un fin más noble.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;El resto del trabajo, según la lectural, redunda en la necesidad de articular el proceso editorial con el plan de ventas y con su financiación para hacer de una simple impresión de libros, un evento que pueda significar algo para la industria en cuestión. En este apartado no sobra hacer hincapié en la forzosa cooperación entre los editores y los encargados del departamento de ventas, para mantener en términos realistas la realización de un libro. Un ejemplo de esto son las ventas por suscripción, tal como en el caso de los periódicos, pues aparte de que dan bastante solvencia a las empresas –que conlleva la posibilidad de reinversión del capital para mantenimiento de las mismas–, también atan a cierto público con las respectivas casas editoriales para identificar a sus lectores y clientes duros, así como para estudiar a los que pueden llegar a serlo.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-5470935251818778509?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/5470935251818778509/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=5470935251818778509' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5470935251818778509'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/5470935251818778509'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/04/control-de-lectura-4-desarrollo.html' title='Control de lectura 4. Desarrollo editorial: de la idea al libro'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-2601300761598918046</id><published>2008-04-06T20:12:00.000-07:00</published><updated>2008-04-06T20:14:01.572-07:00</updated><title type='text'>Control de lectura 3. Aspectos financieros.</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;Antes que hacer un desglose textual de lo expuesto en la lectura, creo que sería más provechoso hacer algunas reflexiones acerca de lo que representa la parte financiera de la industria editorial, pues oculta detrás de todo su embrollo aritmético un principio fundamental en la economía contemporánea: toda empresa debe de producir más de lo que invierte. De otra &lt;span&gt;     &lt;/span&gt;manera no existe una razón de ser.&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Ahondando en lo anterior, sólo faltaría remarcar la existencia de empresas subsidiadas que no persiguen un fin necesariamente lucrativo. En estos casos hay condiciones excepcionales que la hacen funcionar con base en un principio específico, como podría ser el desarrollo cultural –pensando en una empresa estatal, desarrollada por un ministerio de cultura, por ejemplo–, el desarrollo de algún tipo de conocimiento, en el caso alguna entidad de investigación o de una ONG o, tal vez, hasta el hobbie de personas acaudaladas interesadas en la materialización de ciertas temáticas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Todavía considerando estas posibilidades, creo que nunca es prudente restarle ateción al elemento financiero, pues tiene la posibilidad de dar giros extraordinarios y de determinar,&lt;span&gt;  &lt;/span&gt;en un momento específico, la existencia de una empresa editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por cierto, el argumento por el cual soy tan insistente en la cuestión de la productividad, traducida en términos económicos, es el hecho de que vivimos en una vorágine capitalista que no tiene misericordia por los ánimos de otro tipo, por muy justificables que estos sean, a menos que se cuente con la ayuda de un capital bondadoso –valga la inverosímil expresión– que nos ayude a tal fin.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es decir, habría que partir de la noción fáctica de que una empresa se mide, en términos pragmáticos contemporáneos, en ceros acumulados a la derecha de un número, antecedidos por un signo monetario –pesos, dólares, rupias, libras, euros, etc. Al entender esto podríamos liberar pasiones insanas bajo la idea de que el dinero no tiene ideologías, ni rostro, ni nacionalidad, ni preferencias sexuales ni algún otro valor intrínseco; se trata simplemente de una unidad de medición que, convencionalmente o no, ha llegado a consolidarse a través de la historia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Por todo lo anterior creo que sería absurdo montarnos en la posición de artistas bohemios y desapegados de las nimiedades terrenales que involucran a la parte financiera de las cosas. En otras palabras, un editor no puede quedarse en el nivel de bibliófilo o de literato empedernido para llevar a cuestas toda la responsabiliad de una empresa. Es necesaria la óptica financiera y, por qué no, su malicia.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Como un buen incentivo para superar los calificativos implícitos de vanidad o de ambición que la planeación financiera conlleva, creo que es muy pertinente considerar que en una organización sólo se ve la punta del iceberg, pero que en su profundidad esconde la mayor parte de su cuerpo, que también se ve afectada con cualquier modificación a la cabeza. Quiero decir que el destino del editor es compartido por todas aquellas personas involucradas en la empresa. Desde el autor aplaudido hasta el tipógrafo desconocido, a todos repercuten las buenas o malas decisiones de la empresa editorial.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Es por lo anterior que un buen editor no puede tomarse la libertad de actuar visceralmente, haciendo caso a caprichos que se aparten de la razón, pues de su voz depende el bienestar de muchas otras personas relacionadas con su trabajo. Y más aún, el crecimiento de la empresa añade a cada paso personas e instancias beneficiadas, que son el mayor aliciente para seguir por un buen rumbo. En cierto momento se podría identificar, aparte de una mayor derrama económica al interior, una mayor contribución social y cultural para un país o una sociedad específicas.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Respecto al resto de la lectura no puedo más que disculparme, pues mi formación universitaria y humanista me hacen desdeñar de alguna manera la trivialidad de los números, es por ello que no abordaré con mayor detalle las consideraciones sobre los costos de preparación editorial, de manufactura, los costos automáticamente variables, los invendibles, los gastos de promoción, el factor multiplicatorio de los diferentes países –bastante intrigante, por cierto–, etcétera.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sólo bastaría decir de ello que son parte de una talacha editorial, que conforma el quehacer cotidiano de las personas que se dedican a ella. Y aunque estoy seguro que tiene su complejidad particular, creo que como todas las matemáticas, no son cuestiones que rebasen la lógica del razonamiento abstracto y el sentido común de las personas sensatas, situación indispensable para tener algún éxito en estos lares.&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBodyText" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Sólo para regresar a la dicotomía de la naturaleza lucrativo-social de la industria editorial, quiero cerrar con un comentario sobre el último párrafo de la lectura, que dice:&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBlockText" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;El editor, al igual que otros hombres de negocios, tiene una especie de permiso por parte de la sociedad para publicar libros con fines lucrativos. Al arriesgar paga a la sociedad por este privilegio.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;Mi traducción: la posesión de un nicho estratégico para la distribución del conocimiento humano, propiedad común del mundo, tiene como consecuencia la responsabilidad de ceder espacio a esta noción, antes que al beneficio personal. El equilibrio etre ellos hace la diferencia entre el buen y el mal editor.&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-2601300761598918046?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/2601300761598918046/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=2601300761598918046' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2601300761598918046'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/2601300761598918046'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/04/control-de-lectura-3-aspectos.html' title='Control de lectura 3. Aspectos financieros.'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-1246074085364759487</id><published>2008-03-05T16:00:00.000-08:00</published><updated>2008-03-05T16:02:21.643-08:00</updated><title type='text'>Definición de empresa</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt; &lt;/span&gt;El concepto de empresa posee diferentes contenidos según se considere a ésta como perteneciente a una sociedad socialista o a una capitalista. En esta última, en cuyo seno surgió, la empresa no es únicamente la unidad básica de producción sino también, y de manera fundamental, centro de decisión económica.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Efecivamente, la empresa capitalista, cuyo objetivo fundamental es la obtención de beneficios, posee, dentro del orden jurídico en el que se encuentre, la libertad de orientar su producción del modo que juzgue más conveniente. Así, es el mercado el marco dentro del cual adopta sus decisiones y la referencia constante de su actividad.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En las sociedades socialistas, los capitales y bienes de equipo de las empresas son de propiedad estatal. No interesa, por tanto, la obtención de un beneficio privado, y los objetivos empresariales son definidos dentro de la planificación económica general del estado. En los países socialistas, las empresas se reducen pues, en teoría, a meras instituciones productoras de los bienes cuya creación se les encomienda.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que, siendo en todo caso de principal importancia las diferencias existentes entre ambos modelos, en la práctica las empresas de los países socialistas suelen gozar de una autonomía mayor que la que teóricamente les correspondería y que, por el contrario, tampoco las empresas de las economías capitalistas tienen como único objetivo la consecución del máximo beneficio, ni regulan todas ellas su producción exclusivamente por el mercado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Las empresas pueden ser clasificadas, fundamentalmente, tendiendo a su estructura jurídica, a su actividad, a la titularidad privada o pública de su capital y a sus dimensiones.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-weight: bold;"&gt;BIBLIOGRAFIA&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;ENCYCLOPAEDIA BRITANNICA PUBLISHERS, INC. &lt;/span&gt;&lt;i&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Enciclopedia Hispánica&lt;/span&gt;&lt;/i&gt;&lt;span style="font-style: normal; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;, US, 1994, pp. 08&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-1246074085364759487?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/1246074085364759487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=1246074085364759487' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/1246074085364759487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/1246074085364759487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/03/definicin-de-empresa.html' title='Definición de empresa'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-4615428450115545275</id><published>2008-03-05T14:36:00.000-08:00</published><updated>2008-03-05T15:59:23.978-08:00</updated><title type='text'>Control de lectura 2. La Involución del trabajo en comunicación.</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;span class="Apple-tab-span" style="white-space:pre"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(0, 0, 0);"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;Algo que me queda claro de todo lo esgrimido en el texto de Dênis de Moraes es que, más temprano que tarde, recibiremos como generación de comunicólogos un mercado laboral mucho más estrecho que nuestros antecesores debido a la "bendita" convergencia tecnológica que, de la mano de la lógica de mercado, desecha cada vez más empleados en lugar de propiciar empleos.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Digo, soy siempre adverso a la simplificación de la realidad y también a ver la vida con más negrura de la que ya tiene, pero cada nuevo texto que me proporciona datos contundentes me hace más difícil entusiasmarme con la idea anacrónica de titularme con alguna especialización periodística, pedir trabajo en algún medio y viajar por el mundo haciendo corresponsalías, críticas, notas, reseñas, crónicas y demás.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;No imagino como un común denominador el caso del graduado de la FCPyS que acude a producir dentro de alguna filial de Time Warner, o de Viacom. O el de algún periodista que novele anualmente un libro para Mc Graw Hill para poder vivir cómodamente. Ni siquiera me animo a considerar un trabajo estable dentro de Televisa, Televisión Azteca, Grupo IMER o algún otro gran corporativo mediático mexicano como una posibilidad real de solucionar mis necesidades profesionales y económicas como en antaño solía suceder.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En un concepto de trabajo tradicional y justo creo que vislumbro el caso de un mexicano de los 60's que podía graduarse de ingeniero en el Politécnico, desarrollar una carrera en cualquier área de PEMEX, ascender en el escalafón organizacional y terminar su carrera con una jubilación decente, teniendo garantizadas ciertas prestaciones hasta el final de sus días. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;No obstante, aunque dicha idea del periodista activo y viajero tiene un aire de romántico, del cual he tomado un gusto indispensable para seguir en esta carrera, la realidad me da bofetadas cada día con índices, datos, testimonios e imágenes que me dan bastante material para pensar con toda la ecuanimidad de que soy capaz, qué voy a hacer.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Pese a lo fatalista que pueda leerse lo que arriba he escrito, creo que no hay que tirarnos a la amargura o a las decisiones impulsivas, sino considerar dos realidades:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Primera. Que el sistema no va a ser condecendiente con nosotros después de que no lo ha sido con otros miles de millones de personas en todo el orbe, no importa lo buenos que creamos que somos. Ya sé que somos únicos, pero es por demás ingenuo pensar que nuestra gracia personal nos salvará de un sistema impersonal e inmisericorde.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Incluso viendo en puerta un cambio producido por algún movimiento social o por alguna reforma legislativa o un revés inesperado en el mundo, alguna convicción profunda me insta a creer sólo aquello que a grandes rasgos puedo controlar. No voy a esperar que una revolución idílica desintegre a los grandes holdings en pos del bienestar social nacional o global, ni nada por el estilo.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: Georgia; font-size: 21px;"&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Teniendo así la situación, no queda más que apretar los dientes y hacer de tripas corazón, teniendo la mente fría para pensar alguna solución en lugar de emborracharse, cortarse las venas o echarse a llorar.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Segunda.  Como con los borrachos o con los drogadictos, es preciso haber asimilado la existencia del mal para poder superarlo; del mismo modo, es necesario asimilar la primera aseveración con sensatez antes de continuar a esta segunda y poder encontrar algún paliativo para el problema. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La solución real no parte de ninguna receta. Esta es la primera receta que tendríamos que tomar en cuenta. El éxito no se vende, y el anteponernos a las circunstancias requiere de mucho más que cualquier intento ajeno de explicación el mundo para su control. Es decir, el discurso trillado de "titúlate, aprende inglés, ten experiencia laboral, trabaja duro" puede ser útil en mayor o menor medida que se acomple a nuestro caso. No está de más recordar que Fox no estaba titulado cuando llegó a la presidencia, o que Slim no hablaba un inglés fluído cuando construyó su emporio.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Es por ello que necesitamos un estudio previo que nos ponga en contacto con la mayor cantidad de aristas del problema, y que pensar en una solución integral que se inscriba de manera personalizada en el contexto de nuestras posibilidades reales. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Al respecto valoro mucho la actitud que nos infundió el profesor Efraín, quien aseguraba que no todo en la vida es una pretensión de teorizar, una pretensión del conocimiento por el conocimiento. Aunque dicha concepción no está forzósamente peleada con la de la producción y el consecuente ingreso. &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Es decir, ¡deberíamos de ser lo suficientemente sesudos para conciliar una idea con la otra! Deberíamos de ser capaces de crear algo desde lo más profundo de nosotros y de paso, "get some money in the pocket", como decía Efraín.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Ahí estaba el celebérrimo caso del alumno que se graduó de la FCPyS, produciendo un manual interactivo de inducción a la vida universitaria para la Universidad Panamericana, como proyecto final de tesis. ¿Qué tal eso? Mató dos pájaros de un sólo tiro. Ese sencillo caso explica más de lo que muchos podríamos decir en todo un tratado. También está el caso de estudiantes de la Anáhuac que diseñaron desde sus días de estudiantes un modelo mediático, que consistía en meter monitores planos al área de comida rápida de Perisur para meter contenidos y vender espacios publicitarios. ¡Ahora tienen lana los muy cabrones! cosa que no van a tener cien eruditos salidos de la FCPyS por su cerrazón a las opciones laborales tradicionales y viciadas.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify;color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span lang="EN-US" style="font-family: Georgia; "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Bueno, que quede ahí la reflexión, no le vaya a pisar un cayo a alguien.&lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;p&gt;&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-4615428450115545275?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/4615428450115545275/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=4615428450115545275' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4615428450115545275'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/4615428450115545275'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/03/control-de-lectura-2-la-involucin-del.html' title='Control de lectura 2. La Involución del trabajo en comunicación.'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-8069061986611889638.post-244777148153912045</id><published>2008-03-02T18:09:00.000-08:00</published><updated>2008-03-02T18:14:19.023-08:00</updated><title type='text'>Control de lectura. Complemento a lo que ha dicho el Monsi</title><content type='html'>&lt;span class="Apple-style-span" style="color: rgb(51, 51, 51); font-family: 'Trebuchet MS'; font-size: 13px; "&gt;&lt;p class="MsoNormal" align="center" style="text-align: center; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Bien entrados ya en una era caracterizada por grandes cambios a nivel mundial en todos los ámbitos, el replanteamiento del tema de la lectura debe ser acompañado de una perspectiva integral que ubique dentro de su justo contexto a dicho fenómeno.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;El mundo contemporáneo, globalizado, capitalista y demás ha trastocado profundamente la concepción cultural que permaneció en relativa calma durante años, así como a todas sus manifestaciones, volviendo necesaria una aproximación más concienzuda a las primeras nociones etimológicas y a la evolución de estas como punto de partida para tratar de comprender lo que hoy vivimos.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: 16px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;A manera de ejercicio inductivo, me gustaría usar un ejemplo proporcionado por Monsiváis en su texto para no perder su línea y simplemente complementarla. El fenómeno de los best sellers y libros de superación personal no puede descontextualizarse de un patrón de la contemporaneidad en el que se desarraiga al individuo de vetas identitarias profundas con el objeto de incorporarlo al sistema productivo que justifica la globalización. Las consecuencias existenciales de esto se manifiestan en una especie de patologías sociales que se generalizan a la par de los avances culturales globalizados. Es decir, unido al próximo Starbucks, a la nueva línea de Ikea o a otro acuerdo comercial en la región va un aumento en el número de suicidios, en el consumo de antidepresivos, en la proliferación de sectas religiosas, y, a lo que me he propuesto llegar: libros de autoestima y superación personal.&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Mi afán no es describir al sistema que nos rige como un ente malévolo y perverso que nos observa con ojos demoniacos esperando cualquier oportunidad para exprimir nuestro capital y manipular nuestra conciencia. Una percepción de este tipo suele ir acompañada de razonamientos viscerales en los que se alude a las revoluciones sin sentido, o a las ansias de restructurar el orden vigente desde no se qué principios.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Sin embargo, creo necesario ubicar primero la situación en que nos encontramos en todos los niveles –individual, familiar, social, nacional, global, etcétera– antes de elegir alguna vía de acción con vistas a algún objetivo determinado.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Algo que reconocí gustoso en la exposición del autor, es que deja de lado las posturas maniqueas en que suele caer la percepción de la lectura. En lugar de hablar de ella como una panacea o como la idílica solución a los males modernos, simplemente esboza elementos reales que constituyen una necesidad de lecura y las consecuencias de la falta de ésta.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Hago hincapié en esta idea consierando los hábitos universitarios de la FCPyS en que nos inscribimos, pues dado a que la crítica por la crítica suele ser el pan de cada día, por momentos se dejan oir en los alrededores voces que critican a los funcionarios de educación, la calidad de las ediciones de los libros de texto, a las activiades culturales del gobierno de Distrito Federal o a los persistentes y floridos errores en el léxico de Vicente Fox, haciéndolo con una actitud petulante que raya en una pretensión de erudición que pareciera justificar su crítica por el hecho de que se hayan dentro de la H. Universidad, sin siquiera tener una idea suficiente de quiénes son los funcionarios de educación, cuales son los libros de texto o quién es Jorge Luis Borges –centrándome en el caso de los que se burlaron de Fox por lo aquello de “José Luis Borgues”, sin jamás haberlo leído.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En el mismo tenor, quiero hacer énfasis en las conclusiones que esboza Monsiváis respecto a preguntas anacrónicas –y por demás nefastas– que se han planteado en torno a este asunto:&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;1. No hay un valor de la lectura que no se encuentre en relación con la percepción que cada quien tenga de ella, claro está, tras haber leído verdaderamente.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Con esto quiero decir que la lectura no es un sacramento cultural que nos ilumine con su gracia con el simple hecho de existir, y su importancia real no puede ser considerada en abstracto, sino que debe de ser hecha, forzósamente, tomando en cuenta las aportaciones que la lectura haya hecho en cada persona. La vida es la verdadera unidad de medición para contabilizar los efectos y la importancia de la lectura.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;2. ¡La lectura no humaniza!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;No sé de dónde habrá sacado el autor tal consieración o si tal vez haya sido una formulación propia, pero me parece la más vil de las posturas elitistas alrededor de la lectura como parte de la alta cultura.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;¡Como si fuéramos monos que se van erguiendo conforme leen!&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;En este supuesto idiota puedo agüir que conozco entonces a más monos decentes por su naturaleza simiezca que lectores decentes por su hábito culto.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;La lectura es, como cualquier otra cosa, un elemento susceptible de ser incorporado a la vida de cualquier persona con la posibiliad de cualquier efecto, bueno o malo. No necesariamente se puede hablar de la lectura como la medicina contra la imbecilidad, de hecho, puede ser totalmente al revés. ¿Qué no Alfonso Quijano se quedó imbécil por leer tantos libros de caballería? ¿Qué no los peores actos de violencia fundamentalista han tomado como justificación la palabra de las santas lecturas? ¿Qué no escribió Locke que “la sabiduría se obtiene leyendo no ya en los libros sino en los hombres”?&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Por cierto, la última pregunta me sirve como introducción a una cuestión final sobre la lectura como hecho, y a la crítica de la lectura. El afán deificador a ultranza de la lectura me ha dejado ver desde mi infancia como pseudointelectuales miran por encima el hombro al resto de la gente que no comparte esa aspiración elitista.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Recuerdo a personas que creían recibir un reconocimiento tácito de quienes las escuchaban decir que habían leído todos los libros de Harry Potter. Pues bien, yo jamás leí Harry Potter y siempre guardé la profunda convicción de que esa persona no era más que yo, si consideraba su pobre argumento.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Por el contrario, siempre he gustado de quienes saben leer en la vida diaria elementos riquísismos en significación y en aportación cultural. Recuerdo con cariño las historias que mi abuela contaba sobre los más nimios aspectos del pueblo donde ella creció; las fiestas, las calendas, las posadas, los rosarios, los rebozos, la yunta, la milpa, los bueyes, Dios, el santísimo, el muerto, el río, el agua de chía, las almohadas de pluma, el olor a lluvia, la canícula, las lajas de piedra de la iglesia, el rumor del viento, el trino de las aves, la barbacoa calientita, los tamales… Para mi tiene más valor eso que conocer la provincia a través de la obra de Juan Rulfo, por magistral que ésta haya sido. No lo hago simplemente por comparar, sino por agregar un contrapeso real al sentido de la lectura como ventana al mundo, pues si me encantó conocer la espectralidad de la provincia mexicana a través de cada detalle de Comala, igualmente me encanta reconocer en el pueblo de mi abuela cada verdad detrás de cada detalle de Comala.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;Como una especie de conclusión, prefiero quedarme con una aproximación sensata y fuerte sobre el valor de la lectura se esgrime en los primeros párrafos del texto.&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoBlockText" style="text-align: justify; color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;"Gracias a la lectura, cada persona se multiplica a lo largo del día. El impulso del personaje de un relato, de una atmósfera literaria, de un poema, renueva y vigoriza las opiniones morales y políticas, vuelve por una hora un poeta o un narrador al que complementa con imaginación lo leído, ayuda a situarse ante el horizonte científico o social, vigoriza el sentido idiomático. Así sea a contracorriente de algunos textos, la lectura es el ingreso a la racionalidad, la fantasía, la grandeza de los idiomas, el don de extraer universos de la combinación de las palabras."&lt;/span&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: small;"&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/span&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt;&lt;span class="Apple-style-span" style="font-size: medium;"&gt; &lt;/span&gt;&lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;o:p&gt;&lt;/o:p&gt;&lt;/p&gt;&lt;p class="MsoNormal" style="color: rgb(51, 51, 51); "&gt; &lt;/p&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/8069061986611889638-244777148153912045?l=juanpablologia.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://juanpablologia.blogspot.com/feeds/244777148153912045/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=8069061986611889638&amp;postID=244777148153912045' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/244777148153912045'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/8069061986611889638/posts/default/244777148153912045'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://juanpablologia.blogspot.com/2008/03/control-de-lectura-complemento-lo-que.html' title='Control de lectura. Complemento a lo que ha dicho el Monsi'/><author><name>Juan Garrison</name><uri>http://www.blogger.com/profile/16517646353453182488</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='24' src='http://bp1.blogger.com/_cZO5qfIcDg4/SAJxjB-B4OI/AAAAAAAAABM/ps078I4SwpM/S220/Foto+23.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
